Sebastián Pérez. De planetas y charangos

Aunque en esa época todavía no entendía muy bien el lenguaje del arte, le invitaron a componer la música de una obra de Shakespeare.

–En Oxford, una compañía de teatro que quiere hacer Sueño de una noche de verano, me pide a mí que haga la música: un astrónomo que toca charango.

Y aunque fue como llevar a Shakespeare a los Andes, funcionó tan bien, que le invitaron a ser parte de la obra, con música en vivo y siendo él uno de los actores. Un actor que se iba de repente a un lado para tocar, pero siempre en el escenario. Y así hicieron dieciséis presentaciones en el castillo de Oxford.

Sebastián Pérez tocaba varios instrumentos y estudiaba la física de acreción de agujeros negros. Fueron los años en que este astrofísico chileno vivió en Inglaterra.

Primer piso. Segundo piso. ¿Té o café? De vuelta al primer piso. En la biblioteca, Sebastián Pérez me explica que, en el siglo XIX, el presidente Montt donó textos de astronomía valiosísimos al Observatorio Astronómico Nacional de Cerro Calán. Hoy el observatorio es parte de la Universidad de Chile, y en él tienen su oficina Sebastián Pérez y sus colegas del Núcleo Milenio de Discos Protoplanetarios.

La iniciativa científica Milenio es un sistema de financiamiento para grupos de investigación, que incluye una pequeña parte de divulgación. El núcleo milenio de discos protoplanetarios existe desde 2011.

–Yo me vine porque Simón [el director del núcleo], me invitó a unirme en el año 2011, y apenas llegué, Simón me planteó: “Oye, en el núcleo milenio quieren que hagamos divulgación. Y a mí me interesa mucho, pero creo que tú podrías hacerlo mejor. ¿Por qué no te encargas de esa parte?”; así que me empecé a meter más en el tema de la divulgación. Yo feliz, pero eso sí, es duro, porque es algo aparte. No puedo dejar de investigar por hacer divulgación científica. Tienen que ir las dos de la mano.

La experiencia ha sido, pese a todo, muy buena. Lo que le interesa a Sebastián Pérez es explorar distintos puentes y convergencias con otros sectores sociales. Dialogar con el arte ha sido, para él, muy interesante. A veces frustrante. A veces muy enriquecedor.

–Déjame mostrarte el libro que escribí de divulgación. Es una novela para niños, de nueve años en adelante. En diciembre se agotó, pero va a salir la segunda edición super pronto.

Sebastián Pérez nos muestra un libro, “Bitácora planetaria. Cazadores de eclipses”, donde literatura, astronomía e ilustración convergen a manos de Sebastián Pérez, Valentina Pérez, Daniel Albornoz y Amanda Sepúlveda.

–Cada capítulo de la historia de aventuras toca ciertos temas científicos. No sólo astronomía. También geología, paleontología, pero principalmente astronomía. Cosmovisión, también. Y de las conversaciones con la ilustradora, mientras yo le contaba los capítulos, ella creaba estas ilustraciones que eran… yo las encuentro maravillosas porque no es que sean una representación, sino que suman contenido. Son ilustraciones realmente maravillosas. Toda la novela es superverosímil, pero aun así permite un poco de exploración onírica y fantasía. Pero sí es verosímil. Y las ilustraciones son realmente maravillosas.

Lo que intentan los autores con esta novela es motivar y suplir la falencia que existe en la educación primaria y secundaria.

–Lo que te pasan en el colegio de astronomía son las estaciones del año, la rotación de la tierra, la traslación de la tierra, cosas que son conocimientos generales de astronomía antigua. No es para nada lo que es la astronomía hoy día. Y nosotros hoy estudiamos otro tipo de cosas. Mira, te voy a mostrar: la historia parte en ALMA, con las antenas, en el norte. Y en cómo el desierto de Atacama no está solo vinculado a la observación astronómica, sino también a la paleontología del sistema solar: muchos de los meteoritos que se estudian se encuentran ahí, en esta cama roja de roca.

Durante su segundo año en Inglaterra, Sebastián Pérez no quería seguir con su doctorado.

–Estaba estudiando la física de acreción de agujeros negros, que nacieron a partir de una estrella grandota. No tiene ninguna aplicación… Yo sentía que no tenía ningún aporte social, nada. Veía que en Chile estaba todo el movimiento estudiantil luchando por una educación gratuita y de calidad, y yo preocupado de los hoyos negros, en Inglaterra, donde nadie me necesitaba. Tuve una crisis absoluta. Y bueno, fui donde mi profesora, mi supervisora de doctorado, y le conté esto. Y ella me dijo: “Ya, tienes un punto. Pero de lo que tú no te has dado cuenta es que la astronomía es muy cercana a la gente. Que lo que nosotros estudiamos, el cielo, es el mismo para todos. Que es muy transversal, que es muy horizontal. Y sacando tu doctorado, terminando tu investigación en astronomía, en astrofísica, tú vas a estar en una situación privilegiada para poder aportar de una manera diferente y más potente.”

Él no quedó contento con esto y armó junto a ella un proyecto científico. No de divulgación científica, no de educación, sino de ciencia, pero con un impacto social muy grande. Lo llamaron Global Jet Watch Project.

–Estos agujeros negros varían en escalas de tiempo muy cortitas: horas, días. Entonces, para poder monitorearlos, para saber qué es lo que está sucediendo y cuáles son los procesos físicos importantes, debemos tener observaciones astronómicas todo el tiempo. No podemos observar un par de días en un telescopio acá en Chile, o en Estados Unidos, y con esos datos entender qué es lo que está sucediendo. Necesitamos un monitoreo más constante. Necesitábamos telescopios que estuviesen distribuidos a lo largo del globo. Porque puedes observar una noche completa, pero luego aparece el sol, y tienes que cerrar tu observatorio y te perdiste doce horas de información. Y al otro día, miras y todo cambió, y no sabes cómo seguirle nada. Así de complejos son estos objetos. Entonces lo que hicimos fue empezar a pedir plata.

Su supervisora, la astrofísica Katherine Blundell, logró juntar mucho dinero de particulares y fundaciones en Oxford, y organizaron este proyecto que consistió en instalar cuatro telescopios a lo largo del globo en distintos países: Australia, India, Sudáfrica y Chile. De este modo lograron tener una red de observación más constante puesto que al menos uno de los cuatro telescopios se encuentra siempre en horario nocturno. Los telescopios se instalaron principalmente en colegios donde hay niñas, para tratar de promover la inclusión de la mujer en la ciencia a través de un proyecto real de colaboración.

–Nosotros no les estamos regalando, a estas estudiantes de colegio, un telescopio para que jueguen, sino que estamos pidiéndoles ayuda. Necesitamos que ellas realicen las observaciones astronómicas, que participen en el proceso. Nosotros, como universidad, les entregamos el telescopio, el material, el apoyo técnico, pero ellas tienen que hacer las observaciones. Entonces se vuelve una colaboración, no es un proyecto asistencialista que viene a entregarle un telescopio a un pueblo pequeño en medio de la nada. El telescopio en la India está en un pueblo muy remoto, rural, en un colegio de seiscientos alumnos, super pobre, pero los cabros son muy inteligentes.

Global Jet Watch Project no es un proyecto meramente social, sino una colaboración científica. Para Sebastián Pérez, asegurar una continuidad no pasa por entregar a los niños una experiencia y luego irse. En cambio, decirles “trabajemos juntos” tiene un efecto mucho mayor.

Aunque Sebastián Pérez se desvinculó del proyecto después de participar en él durante casi cinco años, Global Jet Watch Project sigue en marcha.

–Esto es una estrella joven que está haciendo cosas muy extrañas. Esto son discos protoplanetarios. Y aquí buscamos estrellas gigantes alrededor de las cuales se están formando lunas. Este es el proyecto más importante que tengo, que trata de detectar un planeta en formación. Porque se han detectado miles de planetas ya formados, de exoplanetas, pero no en el momento en el cual se formaron. Y ese es el momento en el que está la física que nosotros queremos analizar. Este proyecto es para eso.

Sebastián Pérez navega en su cuenta del sitio web de ALMA, el radiotelescopio internacional ubicado en el desierto de Atacama. Nos muestra los distintos proyectos para los cuáles él es Investigador Principal (IP). ALMA es su observatorio favorito.

Alrededor de las estrellas nuevas se forman los discos protoplanetarios, donde los científicos creen que se están formando los planetas. Pero esos planetas no se han descubierto, nunca se han detectado directamente. Ahí es donde entra Sebastián Pérez con sus modelos. Con simulaciones hidrodinámicas, Sebastián Pérez empezó a dar formas a los surcos de los discos protoplanetarios, a causa de planetas que van creciendo. Son simulaciones de cómo ALMA debería ver ese mismo escenario. Y lo que ve es un patrón de mariposa multicolor.

–Lo interesante de esta propuesta es que nace de la teoría. Hay en Chile astrónomos que hacen modelamiento y teoría, pero son los menos. La mayoría son observadores. Yo trato de jugar los dos roles. Siempre como tratando de meterme entremedio de dos cosas.

–¿Eres la bisagra?

–¡La bisagra! ¡Qué buena! Es muy importante ser bisagra, sí. Estudio la formación de planetas haciendo simulaciones que inspiren observaciones.

Hay registros. Desde sus nueve años hay registros en su cuaderno de observaciones astronómicas: Sebastián Pérez, el niño, escribió que quería ser astrónomo. A esa edad empezó a hacer observaciones astronómicas. Primero solo, a vista desnuda. Y luego con binoculares. Nunca tuvo telescopio. Dice que nunca fue de tener telescopio.

Sebastián Pérez, el niño, conocía el cielo nocturno del hemisferio Sur al derecho y al revés. Luego se empezó a interesar por la física, la geología, la química, … y la astronomía, que lo engloba todo.

Rafael Yuste, neurocientífico español, ideólogo y líder del proyecto BRAIN, explicaba en una entrevista que el primer paso para empezar a comprender cómo funciona el cerebro humano, es desarrollar la tecnología capaz de “leerlo”. Recurría a una analogía: si lo que ocurre en el cerebro es una película en alta definición, actualmente solo somos capaces de captar uno o dos píxeles, por lo que estamos lejos de enterarnos de qué va la película.

–¿Cuán similar es la situación en la astronomía? ¿Sabéis de qué va la película?

–¡Uf, qué buena pregunta! No, no sabemos de qué trata la película. O sea, tenemos nociones. No sé si se ven más de dos píxeles, la verdad. Porque las observaciones que hacemos desde la Tierra, las hacemos a través de ventanitas del espectro electromagnético, verdaderas rendijas por donde la luz logra pasar sin ser absorbida por moléculas de la atmósfera. Esa luz es información, es nuestra manera tradicional de escuchar al Universo. Como mucho se pierde, hay mucho de la película que no vemos.  Y al mismo tiempo sucede que la película que estamos tratando de revelar sucedió muy lejos y hace mucho tiempo. El laboratorio de investigación del astrónomo puede ser muy lejano: está detrás de galaxias, de nubes moleculares, de nebulosas, de un montón de cosas que cuesta mucho estudiar. Y las escalas de tiempo de evolución de los sistemas planetarios… Estamos hablando de cientos de miles a millones de años. Entonces, me parece que vemos mucho menos que dos píxeles de la película. Tienes toda la película, y nosotros vemos un pedacito de la película a un par de píxeles. Y no vemos el resto de la película, porque el resto de la película sucede muy lento. Con un filtro encima, más encima. ¡Con gente tapándote en el cine! Y muy difícilmente veremos el final.

Pero con esos dos píxeles de una secuencia mínima de la película del universo, los científicos han hecho maravillas. Especialmente con ALMA, que abre la ventana de la luz que vibra y tiene su longitud de onda alrededor del milímetro. Una ventana que se venía explorando desde hace unos años con telescopios mucho más pequeños, con los cuales se veía todo borroso, pero mostraban que había algo interesante ahí. Ahora con ALMA, que es un arreglo de antenas que lo convierten en un telescopio equivalente a uno de dieciséis kilómetros de diámetro, se pueden ver muchos más detalles de procesos que los científicos se estaban perdiendo.

AATS: Arte, Astronomía, Tecnología y Sociedad. AATS nació como la propuesta de proyección al medio externo del núcleo milenio.

–Fue algo que se le ocurrió a Olaf Peña Pastene, que es un artista medial que en ese momento estaba en el Museo de Arte Contemporáneo, y que se acercó a nosotros. Vino para acá y habló con todos nosotros. La convergencia conmigo se dio más fácil. Yo trabajé en ese proyecto con él, en el primer AATS. Luego, en el segundo AATS, pasé a ser yo el director, y él pasó a ser colaborador: nos dimos vuelta los roles. Hicimos cosas distintas, cosas nuevas. Y así, AATS sigue con vida.

El primer año hicieron una instalación inmersiva sobre el proceso de formación planetaria, donde, a través de sonidos y traducción de sonidos de simulaciones hidrodinámicas, el espectador participaba en el proceso de formación de planetas.

El segundo AATS funcionó como una incubadora de proyectos. Sucedió en el día del arte y la astronomía, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Santiago de Chile. Llegaron cincuenta artistas y nacieron cuatro proyectos de convergencia entre arte y astronomía, que fueron presentados más tarde ese año en el MAC. En cada proyecto un grupo de artistas y un astrónomo del núcleo creaban juntos, durante un mes, una obra artística.

Este año, AATS sigue vigente en forma de concierto audiovisual, con datos astronómicos y audiovisuales en vivo.

El pasado 17 de marzo, Chile celebró el Día de la Astronomía. Sebastián Pérez lo celebró tocando una pieza compuesta para charango, basada en las leyes de conservación de la naturaleza, sus simetrías y cómo se manifiestan. Fue en el concierto Cielos de Chile.

–Conservación de momentum, conservación de momentum angular, conservación de energía… Cada una de esas leyes tiene asociada una simetría en la naturaleza. Y a partir de eso, que es fundacional de la ciencia hoy en día, creamos esta pieza musical, que no es representacional, sino que trata de entregarle al músico y a la persona que lo escucha una intuición sobre estos procesos y estas leyes de la naturaleza.

No se trata de una transducción de sonidos: tomar una señal y transformarla en un sonido de manera arbitraria. Eso sería separar el proceso creativo del fenómeno astronómico. Se trata de entender y adquirir una intuición sobre los procesos astronómicos.

–Hay cosas que me hacen sentir que estoy cayendo. Hay cosas que te hacen sentir cosas. Utilizar esos elementos musicales para entregar una experiencia en la cual esta intuición se desarrolla. No es una cosa directa, es una cosa que cuesta bastante tiempo adquirir, pero para allá vamos, en esa dirección estamos explorando.

Para lograrlo, Sebastián Pérez y la compositora Anya Yermakova trabajaron juntos en un proceso que duró casi un año.

–¿Sabes lo que pasa? Que para hacer realmente convergencia entre arte y ciencia, no basta con ir y conversar con un artista un rato. Cada uno tiene que confundir su rol, y ensuciarse las manos con lo desconocido del otro.

–¿Como tú ponerte en la posición del artista, y el artista ponerse en la posición del científico?

–Quizás más que eso. Porque pasarse de un lado a otro, no te hace encontrarte en el medio. Yo puedo ir e intentar dármelas de artista y tratar de hacer una composición musical o una instalación audiovisual, pero eso sería auténticamente una obra de arte audiovisual y/o una composición musical, no algo nuevo, distinto, que habite realmente en el medio de las dos. Para eso se requiere mucho, mucho diálogo, mucho compartir, mucho… exponerse, y mucho dejar la zona de confort y ponerse en la zona de vulnerabilidad de uno. Y eso ha sido un proceso largo y bien difícil.

Sabían que querían hacer una obra musical que no fuera representacional. Sabían que querían hacer una obra más profunda. Sabían que querían explorar, expandir esa conexión entre el arte y la ciencia. Pero no sabían por dónde empezar.

Así que empezaron a conversar. Y el punto al que llegaron, y del que partirían después, es que tanto el artista como el científico, requiere mucho de su intuición durante el proceso creativo.

–Para avanzar en la ciencia tienes que agarrar una fórmula, romperla, sacar este término de acá, dividir por tal cosa, meterle este término nuevo. Y para hacer eso tienes que adquirir una intuición. Yo no puedo agarrar la ecuación de conservación de la energía, y jugar con ella sin haber adquirido una intuición sobre cómo hacerlo. Y eso es lo mismo que hace el artista. Cuando el artista agarra un montón de técnicas, de conocimientos, y quiere hacer una obra nueva, tiene que romperla de alguna manera, tiene que jugar con eso. Y ahí está el uso de esa intuición en el proceso creativo, que yo creo que es donde las dos áreas se unen. Donde las dos áreas habitan un espacio común. Y desde ahí, tratar de crear.

–¿Y ahora vais a seguir trabajando?

–Estamos en proceso.

23 de marzo, Observatorio Nacional de Cerro Calán, Santiago de Chile.  En uno de esos días indeterminados de principio de estación, Sebastián Pérez, un astrónomo que toca charango, me invita a subir.

Sebastián Pérez, en el concierto Cielos, interpretado por la Orquesta Juvenil de Pudahuel (Chile).

 

 

 

 

 

 

 

«Los planetas terrestres se forman a partir de granos de polvo estelar»

Javier R. Goicoechea, científico titular del CSIC en el Grupo de Astrofísica Molecular.

Estudia cómo evolucionan las nubes de gas y polvo interestelar, con la esperanza de desentrañar cómo son los primeros momentos de existencia de la materia sólida en el Universo.

Javier R. Goicoechea

Goicoechea muestra los resultados de sus investigaciones en Orión, llevados a cabo con ALMA. Foto: Jorge A. Vázquez.

El Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM) parece que está, literalmente, en una zona de guerra. Se escuchan, no muy lejos, armas de fuego, algunas de repetición, disparando en el polémico campo de tiro aledaño. Es polémico porque, de hecho, a veces se escapan disparos que acaban agujereando las ventanas de alguno de los centros de investigación que allí se encuentran.

La sede del Instituto es un edificio acristalado, moderno y de aspecto frío, con muchos despachos y laboratorios, comunicados por largos pasillos. Cuando hay alguna puerta abierta se ven complicados aparatos y a científicos trabajando, solitarios. No se parece en nada a un centro de investigación biológica, en los que hay microscopios, probetas y estanterías con atractivos frascos de sustancias diversas. Los físicos trabajan delante de ordenadores en los que analizan los datos de sus investigaciones.

La sobriedad del edificio se suple por la visión de los astrofísicos, que trabajan aquí desde hace pocos años. En las paredes de los despachos cuelgan fotografías e ilustraciones que reflejan paisajes astronómicos inmensos, de miles y millones de años luz. Los astrofísicos, analizando los datos que reciben de lejanos telescopios (ellos lo llaman «reducir datos»), se adentran en el espacio tiempo, trabajando para averiguar cómo se forman las semillas de los planetas como el nuestro. Por eso, en el grupo Nanocosmos, estudian el polvo de estrellas.

Goicoechea nos recibe en su despacho, con un apretón de manos, hablando de ciencia, señalando las zonas más interesantes de la Nebulosa de Orión, en una colorida y gran fotografía que ocupa la pared. «Cuando uno se dedica al cielo profesionalmente, llegas a casa después de diez horas de trabajo y se pierde un poco el romanticismo de la noche de verano.” Esas son las palabras con las que da comienzo la entrevista.

«Los astrofísicos dicen de nosotros que hacemos química, pero la química que hacemos es más cercana a la física cuántica.»

En Nanocosmos estudian la química de las nubes interestelares. ¿Se diría que son ustedes astrofísicos o químicos?

Somos astroquímicos o astrofísicos moleculares. Nanocosmos es un equipo multidisciplinar que estudia el gas molecular y el polvo estelar en el laboratorio y en el espacio. Los astrofísicos dicen de nosotros que hacemos química, pero la química que hacemos es más cercana a la física cuántica. Es una química muy física porque necesitas conocer los procesos cuánticos fundamentales, cómo colisionan las moléculas, cómo reaccionan.

¿Cómo es la química en estas nubes tan livianas?

Echando cálculos, estas nubes son tan grandes y tan poco densas que las moléculas que las forman tardan unos quince días en encontrarse unas con otras. Estamos acostumbrados casi a contar moléculas una a una. Las escalas temporales no tienen nada que ver con la química a la que estamos acostumbrados en el laboratorio. El otro aspecto es la temperatura criogénica, porque estas nubes están a entre 10 y 100 kelvin [entre -263º C y -163º C], nada que ver con las temperaturas de la superficie de las estrellas, que son de miles de grados. Hay materia en forma de gas molecular y de granitos de polvo.

¿Cuál es la proporción entre el gas y el polvo?

En estas nubes hay aproximadamente unas cien veces más masa en forma de gas que en forma de polvo, aunque el polvo no deja de ser una componente fundamental. Los granos miden unas décimas de micras, son refractarios, con núcleos de silicatos, de hierro o de otros elementos. Los granos, aunque sean pequeñísimos, están formados por trillones de moléculas. Estos granos tan pequeños empiezan a chocar, a agregarse en los discos protoplanetarios, creciendo hasta que se convierten en asteroides y en cometas. Piensa que en este momento nos encontramos sentados sobre un planeta terrestre. Los planetas terrestres se forman a partir de granos de polvo estelar, que es lo que estamos estudiando.

¿Se podría decir que es una química que va a cámara lenta? ¿Cómo pueden hablar de observar una evolución si tardan millones de años en producirse los cambios?

A los astroquímicos nos gusta mucho esta vertiente, porque en el universo podemos esperar mucho más tiempo, ya que la vida media de una nube molecular es de millones de años. Te parece lento pero es así, y las densidades son bajas porque las nubes son muy grandes. Existen otras galaxias con otras condiciones diferentes, incluso más extremas. Lo que tienes que hacer es intentar abarcar el mayor rango de escenarios posibles. Así podemos observar un panorama de evoluciones, y vemos muchísimas galaxias en las que hay regiones que son muy jóvenes, otras regiones donde se están formando estrellas y regiones donde las estrellas ya han explotado, así que puedes crear una línea evolutiva. Todo lo que estudiamos en las nubes está íntimamente ligado con el ciclo de vida de las estrellas.

¿Cómo es la materia interestelar en estas condiciones tan frías?

Se dan las condiciones físicas y químicas para que la materia esté en forma de moléculas y no en forma atómica. En el universo frío tenemos los dos extremos. La formación de estrellas en nubes moleculares, protoestrellas y, en el otro extremo, cuando mueren después de haber vivido en la secuencia principal, que se empiezan a enfriar y se vuelven a ver en el infrarrojo lejano. Es interesante porque vemos el principio y el final de las vidas de las estrellas. Más frías en el infrarrojo, en longitudes de onda largas [menor energía], más calientes en el visible y el ultravioleta. Los humanos sólo somos sensibles a los cuerpos calientes. A longitudes de onda más largas veríamos el universo frío.

la nebulosa de orion observada en infrarrojo

Esta es la imagen infrarroja de la Nebulosa de Orión que contempló a los contertulios durante toda la entrevista, colgada en la pared del despacho de Goicoechea. Fuente de la imagen: Observatorio Europeo Austral. ESO/J. Emerson/VISTA. Acknowledgment: Cambridge Astronomical Survey Unit.

¿Considera que su ámbito de estudio es una ciencia del vacío?

Yo no utilizaría la palabra vacío, porque el vacío no existe como tal. A diferencia de las estrellas y los planetas, las nubes moleculares tienen densidades mucho más bajas que las que se pueden conseguir en las cámaras de ultra alto vacío, en el laboratorio terrestre. Estas cámaras llegan a densidades de 100.000 moléculas por centímetro cúbico, que para nosotros sería una nube densa, donde se van a formar estrellas. Estas nubes densas se forman, pensamos, por colisiones de nubes difusas, que solo tienen 100 moléculas por centímetro cúbico.

«Con ALMA, por primera vez, vamos a poder resolver estas zonas de la fotosfera de las estrellas donde creemos que se forma el polvo.»

¿Se conoce el entorno concreto en el que se forma un grano de polvo interestelar?

Sabemos que hay dos entornos para formarse, bien en las explosiones de supernova, de estrellas masivas, bien cerca de la fotosfera de estrellas de baja masa, muy evolucionadas. Pero hay muy pocas estrellas masivas. Lo que más abunda son las estrellas de baja masa, como nuestro Sol. Cuando evolucione a gigante roja, en su envoltorio de gas, se producirán unas pulsaciones, donde parece que se darán las condiciones físicas para que se formen los granos de polvo. Ahí pensamos que se forma gran parte del polvo que hay en la Galaxia.

Entonces parece que hablamos de estrellas de tipo Mira, variables pulsantes.

Todo esto lo estamos compaginando con la parte astronómica, gracias a ALMA y a su resolución angular salvaje, estudiamos por ejemplo las estrellas tipo Mira que tú has comentado. Se caracterizan porque son pulsantes, se han enrojecido y a lo largo de su vida, cuando son maduras, expulsan gran parte de su masa en forma de una envoltura circunestelar, muchísimo más grande que la estrella. El Sol morirá de esta forma, convirtiéndose en gigante roja, expulsando gran parte de su materia, con la que nos barrerá a todos.

¿Cuál es el papel de la máquina Stardust en todas estas investigaciones?

Stardust es una máquina diseñada y construida con financiación europea, dentro de lo que llamamos Nanocosmos. Con ella pretendemos simular estas capas exteriores de las estrellas evolucionadas, que son las que creemos que dominan la Galaxia, para tratar de averiguar cómo se forma el polvo y qué tipo de polvo se forma, exactamente. Queremos averiguar cómo se forman, a partir de moléculas, los granos de polvo. En el ICMM hay físicos y químicos que hacen experimentos de superficies, de nanopartículas, de ultra alto vacío. Nos hablamos muchos con estos físico-químicos porque la nuestra es una ciencia tremendamente multidisciplinar. Este es el motivo por el que hay astrofísicos aquí.

Parece el sueño de un astrofísico, Stardust es casi como meter parte de una estrella dentro de una probeta. ¿Qué potencial tendrá esta información al relacionarla con la que se obtenga con ALMA?

Con ALMA, por primera vez, vamos a poder resolver estas zonas de la fotosfera de las estrellas donde creemos que se forma el polvo de nuestra galaxia. Para ello tenemos al Grupo de Materia Circunestelar, en el que trabaja el profesor José Cernicharo, que usan las altísima sensibilidad y resolución angular de ALMA para intentar observar el borde de una estrella altísimamente evolucionada. Con ALMA observamos la emisión del gas molecular, no el polvo. Creemos que, juntando la información de las moléculas con estos elementos refractarios en fase gas, con las moléculas y los experimentos en laboratorio con la máquina Stardust, podremos entender este paso de la materia de gas a sólido.

Ya se tomaron imágenes de discos protoplanetarios, en Orión, con el telescopio espacial Hubble. ¿Qué es lo nuevo que aporta ALMA?

Hacemos espectroscopía de altísima resolución y podemos saber la composición y ver dónde están las moléculas, además de su cinemática. La línea espectral tiene una morfología que permite saber si el disco protoplanetario se está fotoevaporando, o si está sufriendo otros procesos. La nebulosa de Orión es icónica y a pesar de ello no puedes pensar que te vaya a ayudar a explicar todo. Orión es interesante porque es la región de formación de estrellas masivas más cercana que tenemos. Mientras que una estrella poco masiva como el Sol va más despacio, las estrellas masivas viven tan rápido que, cuando empiezan a iluminar su entorno en ultravioleta, continúan embebidas en la nube molecular que las vio nacer.

De esto trata, precisamanente, su último trabajo publicado en Nature.

El objetivo del estudio es averiguar cómo influye esta retroalimentación de las estrellas masivas hacia su entorno (la nube de gas molecular), para saber si su efecto es negativo, destruyendo la nube por ionización; o si es un efecto positivo, que con la radiación ultravioleta induce una serie de procesos físicos complejos, calentando el gas, aumentando su presión, comprimiéndolo y formando grumos. Este último caso es el de los escenarios de formación estelar inducida. Según una de las teorías de la formación estelar, la segunda generación de estrellas se puede formar porque una primera estrella masiva induce la formación de grumos, favoreciendo que nazca una segunda generación de estrellas poco masivas.

«Pico Veleta es de los únicos sitios donde uno se puede seguir sintiendo astrónomo»

La antena de 30 metros del IRAM en Pico Veleta, Granada,  ha tenido siempre una gran importancia en radioastronomía milimétrica. ¿Qué expectativas de futuro tiene ahora, con ALMA funcionando ya a pleno rendimiento?

Acceder a tiempo de observación con ALMA es tremendamente complicado y competitivo. ALMA está abriendo una ventana al universo frío y todos los astrofísicos en un montón de campos diferentes quieren trabajar con ALMA, por esta faceta de que la astrofísica hoy en día es multi longitud de onda. Pero solo se aceptan unas pocas propuestas. Una de las formas de ser más competitivo en la radioastronomía de ALMA, que es milimétrica y submilimétrica, y de conocer bien los procesos y escribir buenas propuestas, es acceder antes de ALMA a otros radiotelescopios milimétricos. Y el mejor radiotelescopio en ondas milimétricas es el de Pico Veleta. De hecho es una herramienta puntera en muchos campos de astrofísica molecular. Es de las pocas donde un estudiante de tesis puede puede dirigir la antena y ver a dónde está apuntando. En los nuevos telescopios espaciales, y en ALMA, es tan complicado que jamás vas a observar in situ, porque ahora te bajas un archivo y trabajas con los datos desde tu despacho.

Hay incluso una componente sentimental con la antena de Pico Veleta

Pico Veleta es de los únicos sitios donde uno se puede seguir sintiendo astrónomo,  formándose en tiempo real. Para un astrofísico es extraordinariamente placentero y muy importante. Es una forma muy buena de seguir formando a gente muy buena en milimétrica, que luego pueda competir mucho más en ALMA. Un estudiante que hace una tesis, hoy en día, no tiene por qué observar con un telescopio, por la complejidad que conlleva y los presupuestos que se manejan. Incluso en SOFIA, mucho más barato que un telescopio espacial, un vuelo de 8 horas de observación cuesta entre 150.000 y 200.000 dólares. Es tan caro que no te dejan hacer nada, aunque vayas en el vuelo. Tienes un grupo de astrónomos que está observando para ti. No pueden permitirse el lujo de que se cometa un error.

Los planes estatales de investigación científica le piden, a la ciencia, la generación de conocimiento cuyos resultados supongan avances cualitativos y significativos en el ámbito científico y tecnológico. ¿Cree que la ciencia debe servir siempre a un fin material e inmediato?

No. La ciencia y la investigación son parte del ser humano. La ciencia tiene una parte más aplicada, de conseguir cosas que le sirvan al ciudadano ahora mismo, control del tráfico, medio ambiente, qué se yo. Pero todo desarrollo intelectual necesita la investigación básica, donde uno se centra, como en nuestro caso, en problemas físico-químicos fundamentales, y eso a largo plazo siempre va a dar cosas inesperadas. Los astrónomos, sin pensar en la telefonía móvil, desarrollaron las observaciones con instrumentos electrónicos y las técnicas de CCD; y aunque la gente que invirtió en astrofísica no pensó en aplicaciones inmediatas más allá de la investigación, ahora millones de personas llevan una cámara en sus móviles. Y así en miles de campos. Limitar la ciencia a sus aplicaciones para hoy puede ser muy pobre.

Sería entonces el clásico papel de agente externo impulsor de la producción y del progreso social. ¿Puede haber ciencia solo por el placer de conocer?

Pero eso es solo para el científico. Ahora la ciencia y el conocimiento humano son tan complejos y detallados que el científico solo aporta pequeños granos de arena a una montaña colosal de conocimiento. Siempre la investigación fundamental va a ser la primera locomotora para que en años puedan surgir aplicaciones de uso mundial. ¿Por qué la gente iba a invertir en matemáticas fundamentales? Resulta que esas matemáticas ahora pueden servir para crear algoritmos de seguridad para un ordenador, etc.

Cuando Kepler estableció las leyes de movimiento de los planetas no esperaba lo que ha venido después.

Claro, Kepler no estaba pensando en satélites. Pensar que la ciencia tiene que dar dinero y patentes inmediatas es muy pobre. Los países desarrollados, no solo más ricos sino con mejor nivel de vida, son curiosamente los países que invierten más en ciencia. Por algo será también.

«Hay una diáspora española. Para gente joven que empieza ahora, es una carrera con muchos obstáculos y hay muy pocas plazas.» 

¿Influye este materialismo en vuestro grupo de trabajo?

En España cada vez hay menos inversión en ciencia en investigación fundamental. Sí que se ha notado que hay menos financiación para becas en España, hay menos tesis y contratos postdoctorales financiados. Sacarse una plaza fija es una quimera. La edad media del personal de CSIC ha aumentado, no hay reemplazos para los investigadores que se están jubilando ahora. La tasa de reposición es como de uno a diez. El sistema está encogiendo y no damos abasto. Un científico no está solo en el despacho, tiene que hacer trabajo administrativo, viajes. Y en 10 años se va a notar mucho más.

edificio del ICMM

La sede del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid. Foto: Jorge A. Vázquez.

Parece que la ciencia española logró un cierto reconocimiento internacional antes de la crisis. ¿Cómo le han afectado los recortes a nuestro prestigio?

Hay una diáspora española. Se ha pasado a lo contrario en demasiado poco tiempo, a que haya mucha gente que, a pesar de llevar una carrera científica, vea imposible regresar a España, por no poder sacar una plaza fija. Eso, aparte de ser frustrante a nivel personal, es una pérdida constante de recursos, porque son gente que está dando beneficios en otros países receptores, como Estados Unidos y Alemania. Pero seguimos teniendo un papel importante porque en España se trabaja mucho. Nuestro grupo es muy competitivo y obtiene financiación porque nos dejamos la piel en la investigación científica, lo que nos permite, con menos recursos, competir al mismo nivel que otros países más ricos. Antes de la crisis, todos los ámbitos del Estado funcionaban bien y había muchas más plazas en el CSIC, más contratos de tesis, de postdoc… Para la gente joven que empieza ahora, es una carrera con muchos obstáculos y hay muy pocas plazas.

¿Teme por su futuro profesional?

He tenido la suerte de haber sacado la plaza el año pasado. Pero durante cinco años, en España, he estado muy asustado, porque había largos periodos en los que no se convocaba ninguna plaza. Estuve trabajando en París cuatro años, y volví. La posibilidad de tener que regresar al extranjero era complicada a nivel familiar y es muy duro plantearse abandonar tu profesión a los cuarenta. Yo tengo compañeros que han decidido, o bien dejarlo, o bien volver a Estados Unidos. Me siento un afortunado porque yo, lo que quiero hacer, es ciencia. Pero por mucho que me saque una plaza, si el sistema no me financia ni me da recursos en forma de, por ejemplo, estudiantes, quizá algún día me tenga que plantear irme al extranjero.

¿Qué recuerdos guarda de sus estancias en el extranjero?

Buenísimos. Completamente recomendable a nivel profesional y personal. Es un requisito para todo científico, además de que como persona te enriquece. Aprendes a trabajar con otra gente, con otras formas y objetivos. Es una época crítica en la vida de un científico para establecer conexiones de trabajo. Como la instrumentación es tan complicada, la ciencia son grandes colaboraciones internacionales en las que uno tiene que, además de ser medianamente inteligente, saber hacer vida científica social. Tengo mucha suerte con la gente con la que trabajé allí, siguen siendo mis colaboradores más estrechos. La vertiente personal es también muy satisfactoria. Ha sido mi estancia más larga.

 

«No hay que contentarse con lo que te da la ciencia hoy.»

En relación con los retos que plantea el futuro, háblenos del proyecto SPICA, en el que anda metido.

Iba a ser el nuevo sustituto del telescopio espacial Herschel. En astrofísica siempre quieres ser más sensible, detectar otros objetos más tenues, llegar al universo profundo, el universo primitivo. Hay dos formas de incrementar la sensibilidad de un telescopio. Bien aumentando el tamaño del espejo primario, o en el infrarrojo, como estamos detectando la emisión térmica de objetos lejanos, refrigerando el telescopio, para que toda la instrumentación emita lo menos posible. Herschel es el telescopio espacial más grande jamás enviado al espacio. Su espejo tenía 3,5 metros. Pero no estaba refrigerado activamente, sino que su temperatura era la del punto del espacio en el que se encontraba, a 80 kelvin [-193º C]. SPICA es un proyecto como Herschel, pero refrigerado activamente a 5 kelvin [-268º C], todo el espejo, toda la óptica y los detectores. Ahora hay tecnología suficiente para refrigerar grandes masas.

Habla de SPICA en pasado. ¿Ha sido cancelado?

El proyecto SPICA está vivo. Hubo una selección que superamos hace unos años. Y ahora en junio la ESA tiene que elegir tres. De los cincuenta que había, al final solo va a quedar uno. En época de vacas flacas el desarrollo de un telescopio espacial tiene muchos pasos, compite con otros de otras longitudes de onda. Por lo tanto, para que una misión espacial vuele, se necesitan alrededor de veinte años de trabajo previo.

Por eso publica todos esos artículos en los que parece que se está vendiendo el instrumento.

Ahí trato de demostrar que tengo una contribución a la parte tecnológica. Cuando uno se mete en este desarrollo de telescopios espaciales, tiene que publicar artículos donde se muestre. Pero son «papers» que no te van a citar mucho: «White papers», «yellow books», etc. Hay una terminología de artículos donde uno publicita las características de un futuro telescopio. Pero te quita de publicar y no le puedes dedicar todo tu tiempo. Hay una especie de competición y “las cosas de espacio van despacio”, como nos gusta decir a los que trabajamos en esto. También me interesa, y trabajo en ello, la vertiente tecnológica. No soy ingeniero, pero suelo trabajar con ellos, ya que unos y otros tenemos que colaborar. Es una vertiente que me gusta, y no solo estar en el despacho reduciendo datos. También he contribuido al posible desarrollo de un interferómetro espacial, con cinco radiotelescopios volando comunicados por láser. No hay que contentarse con lo que te da la ciencia hoy.

Tengo entendido que ha volado con SOFIA. ¿Por qué es tan importante este observatorio?

SOFIA nos permite observar algunos trazadores que no podemos observar desde Tierra. Como la criogenia de Herschel se evaporó, el único telescopio que ahora tenemos para operar, en algunas longitudes de onda del infrarrojo lejano, es SOFIA. Tiene una cámara con el equivalente a siete píxels, pero con instrumentos radio, heterodinos. Es un desafío tecnológico, pero mucho más barato que un satélite. Es un Jumbo modificado, que lleva un telescopio de 2,5 metros, que intenta volar a unos 13 km por encima del nivel del mar, en la estratosfera, dos kilómetros por encima de donde vuelan los aviones comerciales. Ahí el vapor de agua atmosférico se reduce tanto que se puede empezar a observar en el infrarrojo lejano.

Debe de ser una experiencia volar en esas condiciones.

Entras a una base de la NASA, con todo lo que significa eso, te sientes como un pequeño astronauta, con tu identificación y escoltado en todo momento. Si a un astrónomo le dan una propuesta de observación con SOFIA, la NASA le invita a volar con ellos. Tienes que ir a un pequeño pueblo de California, Palmdale, a una base del ejército de los Estados Unidos. Antes de despegar tienes el mission breafing, donde te juntas con el director de la misión, los pilotos, meteorólogos, el de motores, estilo americano, todo el mundo hablando muy profesional, describiendo cada uno de los detalles de la misión. Hasta que te preguntan: “Astrónomos, ¿qué vamos a hacer hoy?” Te tienes que levantar delante de todos los militares americanos y decirles, solemnemente. “Pues vamos a observar una región de Orión que está iluminada por estrellas que emiten en ultravioleta.” – Risas. – Luego te invitan a despegar y aterrizar en la cabina, con los pilotos.

¿Han observado la misma zona, dentro de la Nebulosa de Orión, de la que hablábamos antes?

En esta investigación se trataba de llevar a cabo el proyecto de cartografiar toda la nube, en la emisión más intensa del carbono ionizado C+. Es una linea que sólo se puede observar desde la estratosfera, la más brillante en la que emite el medio interestelar. La observábamos antes con Herschel.

C+ es el ión de carbono al que sólo le falta un electrón.

Exactamente. Llega un fotón ultravioleta de las estrellas y se lo arranca. Tiene una línea en el infrarrojo lejano, a 158 micras, que es la emisión más intensa del medio interestelar, la más brillante. Estamos haciendo un mapa de toda la nebulosa de Orión, haciendo un cartografiado de toda la región, con la salvedad de que no es una imagen estática, sino que hacemos una película. Voy a mostrártela.

 


El espectro electromagnético y la radiación infrarroja

el espectro electromagnetico

El espectro electromagnético abarca desde las ondas de radio hasta los rayos gamma; pasando por las microondas, infrarrojos, luz visible, ultravioleta y rayos X, todo son ondas electromagnéticas, con distintos rangos de energía. Fuente: ALMA.

Es imposible comprender, no ya el Universo, sino el mundo, sin tener una idea, por básica que sea, sobre las ondas electromagnéticas. La luz lo es, pero también las microondas y el «wi-fi», las ondas de radio, los rayos ultravioleta y los rayos X. Los físicos hace ya mucho tiempo que estudian estas ondas, dentro lo que hoy conocemos como espectro electromagnético.

La astrofísica, hoy en día, es multi longitud de onda. Los problemas que tenemos son tan complicados, que para intentar entenderlos, no te puedes dedicar sólo a una longitud de onda del espectro electromagnético. – Explica Goicoechea. – A lo mejor hace veinte años sí que había una figura del radioastrónomo, o del astrónomo infrarrojo. Al menos desde mi visión, para tratar de atacar los problemas de forma conjunta, uno tiene que intentar observar a diferentes longitudes de onda.

De forma natural, un cuerpo, como una estrella, que se encuentre a miles de grados de temperatura, emitirá luz visible, que son las ondas electromagnéticas que solemos percibir las personas. – En el visible vemos el universo caliente. El Sol, una estrella a unos 5.500 grados, emite principalmente en el visible. – Continúa explicando -.  Pero en el Universo no hay solo estrellas y planetas. Hay cuerpos muchísimo más calientes y también muchísimo más fríos que las estrellas y los planetas. Estos cuerpos más fríos no emiten luz visible, sino infrarrojos. – Desde mi tesis siempre he tenido una formación en longitudes de onda raras, que los astrofísicos han tardado mucho en poder acceder a ellas, como el infrarrojo lejano, alrededor de las 100 micras, que no se puede observar desde tierra, porque el vapor de agua las absorbe.

Cantoblanco, Madrid, 4 de abril de 2017.

Ricardo Moreno Castillo: “El aprendizaje a veces es divertido y a veces no, pero la meta es el saber, no la diversión”.

Ricardo Moreno Castillo analiza los problemas que acosan al sistema educativo español y atribuye gran parte de la culpa del desastre actual a la influencia perniciosa de la pedagogía. Licenciado en Matemáticas y en Filosofía y, desde 1975, catedrático de instituto. Actualmente está jubilado pero ha ejercido en el instituto Gregorio Marañón de Madrid y en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense como profesor asociado. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas, es autor de varios libros como “Panfleto antipedagógico” (2006) o “La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza” (2016).

 

Ricardo Moreno Castillo

En sus libros y textos habla de la educación española y de los problemas que ésta sufre, analizando las causas. ¿Cómo queda ese análisis si lo enfocamos aún más a la enseñanza de las ciencias?

La situación de la enseñanza de las ciencias es tan desastrosa como la de las humanidades. Hoy hay que enseñar en dos años las matemáticas que en el sistema anterior se enseñaban en cuatro a estudiantes que llegan a los dieciséis años con menos conocimientos y menos hábito de trabajo que los que traían antes los de catorce. En algunas carreras de ciencias e ingenierías ha habido que implantar un curso cero donde se explican cosas que antes sabían estudiantes de octavo de EGB.

Usted ha sido catedrático de matemáticas. ¿Considera que el nivel de matemáticas que tienen los alumnos españoles actuales es el mismo que el que tenían hace 10 años? ¿O 20 años? ¿O 30?

El nivel es considerablemente peor. Hace treinta años (y a alumnos de familias de origen marinero o labrador, sin ningún ambiente intelectual en sus casas) se les demostraba el teorema fundamental del cálculo, y resolvían integrales racionales cuyo denominador tenía grado tres o cuatro. Si se pusiera estos problemas hoy día a alumnos de ingeniería, se amotinarían. Y de geometría clásica elemental no tienen ni idea.

Si tuviera que elaborar un catálogo de 5 cualidades que debe tener un maestro o profesor para ser un BUEN maestro o profesor, ¿cuáles serían estas cualidades?

  1. Amar la materia que se imparte y seguir aprendiendo. Solo quien ama el saber puede contagiarlo, y solo quien sigue siendo un estudiante puede ponerse en el punto de vista del estudiante. Y a ser posible amar el saber en general. Un profesor culto y leído siempre puede relacionar su materia con las demás y dar una panorámica más global que el profesor que solo domina su disciplina.
  1. Tener buena memoria: recordar lo que molestaba de los malos profesores para no repetirlo y lo que gustaba de los buenos para imitarlos.
  1. En matemáticas (y en realidad en cualquier ciencia) no hay teoría, por compleja que parezca, que no parta de una idea simple. Hay que rascar hasta dar con la idea para que los alumnos la vean intuitivamente antes de ponerse a hacer cuentas: nunca empezar una clase de espaldas a los alumnos y hablando a la pizarra.
  1. La pizarra ha de ser clara y ordenada. El método correcto de trabajo sería: el profesor explica la demostración mientras la expone en la pizarra, pero los alumnos no copian, solo escuchan. Luego se plantean y se resuelven las dudas. Solo cuando todas las dudas han sido resueltas, los alumnos copian la demostración. De esta manera sus apuntes son limpios y los pueden usar para seguir eventuales explicaciones posteriores.
  1. La cortesía es fundamental: no solo exigirla, también darla. Nunca decir: “tira el chicle”, “sal a la pizarra”, sino: “tira el chicle, por favor”, “sal a la pizarra, por favor”. Y cuando el alumno ha tirado el chicle o ha hecho el problema, decir “muchas gracias”

pizarra clara y ordenada

¿Cree que en las facultades de Magisterio, donde se forma a los futuros maestros, se hace hincapié en algunas de las cualidades que usted atribuye al BUEN maestro?

Creo que no. Más bien se les marea con teorías absurdas que de nada valen a la hora de dar clase.

La formación matemática, o en general científica, que se imparte en las facultades de Magisterio, ¿es suficiente para atender las demandas de una sociedad cada vez más tecnológica?

La formación científica y humanística con la que se sale de las facultades de magisterio es lamentable. Que la sociedad sea más tecnológica no es razón para que no se aprenda la gramática y a escribir bien, a apreciar la buena literatura, la matemática de toda la vida, la historia y las ciencias de la naturaleza. Un maestro ha de ser un gran humanista, ha de saber más matemáticas que cualquier profesor de literatura y más literatura que cualquier profesor de matemáticas. Lo decía muy bien Unamuno (hace casi cien años, lo que demuestra que las tonterías pedagógicas son muy antiguas):

“Lo que necesita el maestro es menos pedagogía, mucha menos pedagogía, y más filosofía, muchas más humanidades. El maestro de primeras letras no puede ser, como no puede ser el padre, un especialista. Hacer de la pedagogía una especialidad es perderse en la técnica pura, en la técnica hueca y vana.”

¿La pedagogía ha cambiado para siempre, de manera irreversible, los conceptos de enseñar y aprender?

La pedagogía ha destrozado la enseñanza, y no sé si para siempre. Pero mucho me temo que revertir el proceso va a ser muy difícil.

¿Por qué muchos pedagogos, padres y sectores de la sociedad tienen tantos problemas con la memoria como método de aprendizaje?

Por qué tienen tantos prejuicios contra la memoria, lo ignoro, pero lo tienen. Supongo que es porque no saben lo que es el conocimiento: es una moneda de dos caras, inteligencia y memoria, y si falta una de ellas falta el conocimiento. Ya en la época de la Enciclopedia tuvieron que salir Voltaire y D’Alembert contra ese prejuicio: La Enciclopedia y los diccionarios sirven para personas ya instruidas, por tanto no sustituye al estudio ni a la memoria. Y Kant incidió en lo mismo: los contenidos del conocimiento sin las estructuras del pensamiento son ciegos, pero las estructuras del pensamiento sin los contenidos del conocimiento están vacías.

Los países en las primeras posiciones del informe PISA son ya países asiáticos (Singapur, Shanghai, Japón, Corea del Sur) donde es patente la importancia de la disciplina, la autoridad docente, el respeto y el esfuerzo. ¿Cómo se analiza esto desde la perspectiva de las pedagogías que abogan por el divertimento como clave del aprendizaje?

Simplemente, el aprendizaje a veces es divertido y a veces no, pero la meta del aprendizaje es el saber, no la diversión. Igual que el oficio del médico consiste en curar a sus enfermos, no divertirlos.

¿Cuál es su opinión sobre la corriente de pensamiento actual que aboga por no mandar deberes a los alumnos?

Las tareas en casa son indispensables. Por mucho que se pueda aprender en el aula, y en efecto en clase se aprende mucho, el estudio y el aprendizaje tienen una parte insoslayable de trabajo a solas y en silencio. Bien es cierto que esto se ha de matizar, porque algunas de las críticas que se han hecho a las tareas escolares son legítimas.

La primera, que llevan mucho tiempo, y el niño no tiene tiempo para jugar y estar con sus compañeros. Esto es verdad en cierta medida. Un profesor no puede poner tareas como si su asignatura fuera la única. La solución está entonces en calcular cuánto tiempo, según su edad, debe razonablemente dedicar un estudiante a sus tareas y dividir ese tiempo por el número de asignaturas. Después, cada profesor ha de poner los deberes que se puedan hacer en el tiempo estipulado. Pero hay otra cosa más grave: hay tareas que no valen para nada y roban muchísimo tiempo: los trabajos de recortar y pegar no tienen nada que ver ni con la investigación ni la creatividad, consumen un montón de tiempo y son completamente inútiles, porque recortando y pegando no se aprende nada.

La segunda, que con las tareas salen ganando los hijos de padres con estudios, que tienen más ayuda en casa. Pues eso se resuelve poniendo deberes que el chaval pueda hacer solo. Por ejemplo en matemáticas, los problemas que podríamos llamar de mantenimiento, como cuentas con fracciones o problemas del sistema métrico decimal. En cuanto al profesor le consta que ya sabe hacerlos, puede ponerle algunos problemas de cuando en cuando para que los olvide y siga ejerciendo la actividad mental. Otra cosa son los problemas menos rutinarios o de idea feliz, que se deben trabajar en clase, donde se pueden discutir los distintos caminos y métodos. Por supuesto que se puede decir cuál de esos problemas se va a hacer en la clase siguiente por si a alguno le apetece darle vueltas a la cabeza, pero no como tarea preceptiva. Lo mismo sucede con la lengua. Una redacción de no más de diez líneas, sobre la última película que se ha visto, o sobre la amistad, o sobre lo que sea, lo puede hacer el estudiante sin ayuda de nadie, y además es más útil y lleva menos tiempo que recortar y pegar. Lo mismo si se trata de memorizar algo. Pongamos que el profesor de historia les ha hablado de un tema. Se trata de que los alumnos escuchen, no de que tomen notas, sino de que aprendan a escuchar. Yo recuerdo muchos cuentos que me contaron de niño y escuchaba sin tomar apuntes. Ahora bien, como un tema de historia exige más rigor que un cuento, terminada la explicación el profesor puede poner en la pizarra un esquema con las ideas y datos más importantes de aquello que ha explicado para que los alumnos lo copien y lo memoricen en casa. Y para memorizar (sea el esquema de una clase de historia o un poema) no se precisa la ayuda de nadie. ¿Y quién debe decidir sobre la cuestión de los deberes?

Lo que es sencillamente delirante es la huelga de deberes planteada por algunas asociaciones de padres. Las cuestiones educativas han de ser discutidas entre adultos, y es un disparate usar a los propios hijos como ariete. Cuando sean mayores y trabajen, ya decidirán cuándo deben hacer huelga y cuándo no, pero no pueden ser manejados de niños, y mucho menos por los propios padres, algunos de los cuales se han portado en este caso con absoluta irresponsabilidad.

Santi Selvi

Ana María Trejos: “Narra su modelo DIRE y su vivencia para develar diagnostico a niños con VIH”

Imagen

“Mi mayor satisfacción es ayudar a estos niños y a sus familias”

PhD. Ana Maria Trejos. Autora del Modelo Clinico de Develacion Diagnóstica- DIRE-

Las vivencias de una joven psicóloga que se interesa en trabajar con niños para develar que están conviviendo con el virus del VIH. Ella promueve un modelo novedoso para un trabajo integral. Esta experiencia ocupó el segundo puesto en la modalidad de experiencias significativas de psicólogos colombianos.
Se presenta un recorrido que los interesados en estas temáticas no deben dejar pasar. El trabajo establecido en este campo por la dra María Trejos, en su avance de profesional de psicología hasta culminar su programa doctoral de psicología ha sido reconocido con la categoría “Cum Lauden-Sobresaliente” y destacado como el segundo modelo innovador de atención integral en salud en la infancia en el campo de la psicología.
¿Por qué a usted le interesó trabajar esta temática de develar diagnóstico de VIH a niños y niñas?
En el año 2006, la Universidad del Norte realizó un estudio ante una solicitud de 3 organizaciones: el ICBF, Save The Children y UNICEF, el mismo buscaba identificar en ciudades colombianas cómo era la calidad de vida de los niños con VIH-SIDA y así se inició el trabajo, derivado de esto se identificó que niños de 6 a 18 años de edad, el 3,8% de ellos tenían conocimiento de su diagnóstico, lo cual generó otros interrogantes en relación al por qué este bajo porcentaje, ¿qué variables estarían implicada en este bajo porcentaje?.
¿Qué aspectos identificaron en cuidadores y personal de salud con respecto al miedo o el temor a develar el diagnostico a estos niños y adolescentes?
Lo que se ha logrado establecer tanto en Colombia como en otras regiones es que al personal de salud les preocupa causar daño psicológico o emocional al niño o adolescente. Es decir, ellos temen que cuando se le dice al niño esta noticia, ellos se van a deprimir, angustiar o algunos profesionales de salud han llegado a pensar que intentaran atentar contra su vida. Otro de los temores que expresan es que después de darle la información de su situación, los niños lo van a decir a otras personas y además, que esto les pueda afectar la adherencia al tratamiento.
¿Por qué usted cree que los padres adoptan la postura de ocultar el diagnóstico al niño?
El ocultamiento para los padres es una forma de protección a los menores, lo cual va en detrimento del ajuste psicológico de los niños, aumentando así el riesgo psicosocial, dado que la información la pueden encontrar en otra persona. Un niño que se entera de su diagnóstico por una persona distinta de la familia ya sea que se lo exprese de un manera inadecuada, esto le va a afectar. Otra situación es que el niño puede ingresar a Internet y buscar el nombre del medicamento que consume y así se puede enterar de su situación, para ambos casos descritos el niño se puede deprimir y presentar cuadros que afecten su salud mental.
Ahora bien, cuéntenos usted ¿Qué es lo que usted trabaja con el Modelo DIRE?
Lo que yo realice al revisar la evidencia disponible sobre estrategias de develamiento diagnóstico, fue adaptar a un diseño cuasi experimental de series temporales una estrategia cognitiva-constructivista con herramientas lúdicas.
Al inicio se valora en cada niño o niña o adolescente sus datos demográficos, su perfil psicológico, ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento. Posterior a este análisis, se descarta que el niño(a) presente depresión, ansiedad. Luego de develar el diagnostico se realiza una nueva medición de ajuste psicológico y de adherencia, esto a las dos semanas, luego a los tres meses y a los seis meses. El modelo consta de 16 sesiones que incluye a cuidadores, el niño o adolescente y los profesionales de la salud.

¿Qué elementos de cambio destaca usted en la implementación del modelo? 
Se observó que aquellos pacientes que tuvieron desajuste psicológico antes de develar el diagnostico al comparar su estado pasado 2 semanas, luego de develarlo mejoraron los niveles de ajuste psicológico incluso se mantuvieron estables a los tres y seis meses.
Se destaca que los niños que presentaron problemas psicométricos y de ruptura de normas en el tiempo de dos semanas, tres meses y seis meses mejoraron luego de la intervención. Los niños que se encontraron con valoración normal, al aplicar el modelo la valoración se conservó de igual manera tanto en el comportamiento como la adherencia. En relación a los niños(as) que tenían dificultades, después de la aplicación del modelo se observó cambios positivos, por ejemplo, niños que tenían dificultades expresadas tanto por sus padres, como por ellos mismos, en relación al consumo del medicamento antes de la intervención, se observó que mejoraron con la estrategia y permanecieron adherentes al medicamento y se observó diferencias estadísticas en estas mediciones, lo que demuestra la efectividad en el ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento farmacológico.
¿Cómo usted desarrolla las fases o etapas de la intervención en los niños?
La primera fase se realiza con el cuidador, se identifican las preocupaciones para develar el diagnóstico, trabajando asuntos que minimicen miedos y temores. Los temores que se trabajan son “miedo a que se deprima” “miedo al desajuste psicológico”. Esta situación se trabaja con materiales lúdicos que dispone con preguntas y respuestas. El objetivo es dar la mejor respuesta a las inquietudes de los niños.
Otro de los temores que expresan la diada de cuidadores es responder ante preguntas ¿me voy a morir?, ¿qué me va a pasar. Para apoyarlos en el proceso, se diseñó un material con preguntas estandarizadas que se recogen de los estudios revisados y con alta validez científica.
Luego de esta fase, cuando ya el padre o cuidador se siente empoderado y capacitado con las respuestas se le cita junto al niño(a) en siguiente sesión.

 

Material de apoyo del Modelo Clínico DIRE

¿Puede decirme usted si a la fecha ha surgido durante estas sesiones alguna pregunta que no contemple el manual?
No ha sucedido. Tenemos quince preguntas contempladas en el modelo han sido eficaces para abordar el buen desenvolvimiento del proceso de develar. Existen otras preguntas que son diferentes que no tienen relación con el develamiento y estas preguntas o inquietudes están relacionadas con el manejo del niño y con la enfermedad y esto se maneja dependiendo de lo que el cuidador desee ahondar y conocer acerca de la enfermedad. Luego, que los padres y cuidadores aceptan y están preparados para develar el diagnostico, traen al niño(a) para la siguiente sesión. En esta fase, la estrategia es develar el diagnóstico cuando el niño(a) este de manera adecuada, la idea es no develar el diagnostico con un niño deprimido, ansioso y tampoco se intervienen niños(a) en etapas avanzadas.
Continúe comentándome usted, ¿Cómo se desarrolla la primera actividad lúdica en los niños?
La primera actividad con el niño(a) consiste en que el niño identifique que estos gérmenes o microorganismos (bacterias y virus) sean relacionados con la aparición de enfermedades y cómo estos elementos afectan de manera negativa su salud, además se le entrega un cuadernillo para colorear una bacteria.
Posterior a esta actividad y recibir el premio, se procede a entregar una hoja en la cual aparece un virus infantil. El niño va a colorear el virus. Luego, se le entrega una pelota de icopor, el niño escoge la bola de icopor de su color de preferencia. A esta bola se le coloca unos ojos que lo fijan a la bola con pegante, luego se le entrega un marcador “sharpie” negro para que el niño dibuje las cejas y las niñas agregan las cejas y las pestañas. El siguiente paso se le da plastilina para que le coloque una nariz en forma de bolita. Posterior a esto, yo le diseño la boca dándole forma de “zigzag” con la idea de significar que está molesta, es decir no está feliz. Acto seguido, le doy unos palillos o mondadientes y el niño(a) los va colocando alrededor de la cabeza o de la superficie de la bola de icopor y en cada palillo se le coloca en la punta una bolita con plastilina. Al finalizar la actividad se le informa al niño(a) que ha diseñado el virus del VIH y se marca esta figura con las letras “VIH” en la parte posterior de la figura. Después de realizar esto, se le pregunta al niño cómo se llama lo que ha construido y el niño o niña debe responder: “el virus del VIH”.
Se le explica al niño (a) sobre el sistema inmunológico de manera lúdica La metáfora que se trabaja es de protección de barrera que nos evita desarrollar enfermedades. Entonces, se le explica que el virus del VIH quiere entrar al organismo y lo que hace es romper esta barrera. Aquí se apoya con imágenes de niños y niñas enfermos. Se le informa que el niño o niña tiene el virus del VIH en su sangre. Se le explica cómo se adquiere el virus y se dispone de cuatro formas apoyadas con imágenes: transmisión vertical) de madre a hijo durante el embarazo o gestación, explicándole que cuando estaba en el vientre o en la barriguita de su madre; ella no sabía que tenía el virus y así se lo transmitió durante el embarazo o cuando le dio leche materna o pecho se lo transmitió por medio de la leche materna. Así se explica la transmisión vertical.
También se le explica las otras formas de transmisión y se le enfatiza de qué forma no se adquiere el VIH Por ejemplo, se le explica que al dar besos, abrazarse, utilizar cubiertos (cubiertos, tenedores), compartiendo comida, dinero etc; todo esto se apoya con imágenes. A continuación se le informa al niño(a) que lo que le acabo de decir es una “información que es suya y mía y que no la debe compartir ni comunicar a otras personas.
Cuando concluyo esta fase con el niño(a) le pido al niño(a) que haga pasar a su cuidador, tutor o familiar para que este acompañándonos y se le repite toda la información que he comentado para que el niño(a) lo asimile y luego se va a casa. Es importante anotar que de cada niño(a) ya conoce como adquirió el virus o cómo el medico registró la infección; pero siempre se recalca que la madre “No sabía que tenía el virus”, a fin de proteger a la madre y disminuir el sentimiento de posible culpabilidad.
¿Qué pasa cuando el niño se va para su casa, qué le han comentado a usted los padres o cuidadores frente a sentimientos y actuaciones?
Hasta ahora, todos los niños que he develado el diagnóstico de seis a 17 años reaccionan de manera normal, sobre todo si son pequeños, ellos reaccionan muy bien, lo que mejor recuerdan es el sistema
Dos semanas después regresa el niño o niña a la consulta para construir el “linfocito CD4”, en esta fase le aplicamos los instrumentos de ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento. Este linfocito CD4, se trabaja también con materiales lúdicos, para reforzar el concepto de defensa. Esta figura busca generar impacto ante la defensa, se enfatiza que ellos son los soldaditos que nos defienden de esos virus y estos soldaditos deben ser muchos y fuertes para mantener al virus encerrado, debilitado y poquitos con el acompañamiento de los medicamentos. La sesión de medicamentos con sus nombres y su actuación se maneja en la siguiente sesión.

Virus VIH

Modelo CD4

¿Cuál ha sido para usted la ganancia en este proceso?
La ganancia principal de este proceso de develación y de la estrategia es que me he sentido más sensible con el trabajo que realizo con estos niños.

“De modo que Aureliano y Amaranta Úrsula aceptaron la versión de la canastilla, no porque la creyeran, sino porque los ponía a salvo de sus terrores….” [Gabriel García Márquez. Fragmento de Cien Años de Soledad]

Elaborado por: Rafael Tuesca Molina

Sergi Maicas: “Compromís ha de participar activament en la política científica”

L’investigador Sergi Maicas al seu despatx. Marcos Morales Peláez.

Sergi Maicas i Prieto és professor titular de la Universitat de València en el Departament de Microbiologia i Ecologia. A més de la seua tasca científica i docent, l’investigador sempre ha tingut una àmplia consciència política que el va animar a militar en el grup polític Compromís. Darrerament, el microbiòleg ha sigut anomenat Coordinador de la Sectorial de Ciència d’aquest partit.

Recentment ha sigut anomenat Coordinador de la Sectorial de Ciència de Compromís, com definiria vostè aquest grup de treball?

La sectorial som un grup de persones, amb militància o simpatia política amb Compromís que a més tenim interès per la ciència, sector on habitualment desenvolupem el nostre dia a dia. Moltes de les nostres activitats diàries es fonamenten en la ciència, i per això hem d’estar presents a tots aquells llocs on es prenguen decisions relacionades amb ella, per poder contribuir a un món i a un país millor.

Vostè ha anomenat el paper fonamental de la ciència en la societat actual, és aquesta la raó per la qual s’ha creat aquest grup dins del partit?

Compromís ha de participar activament en la política científica: en inversions que permeten llocs de treball qualificats, transferència de tecnologia, emprenedoria, innovació, cultura científica, pseudociències, salut, seguretat alimentària i en general sobre el benestar dels valencians i valencianes. Cal refermar aquestes posicions, dins i fora de Compromís.

Imatge del científic treballant al laboratori. Marcos Morales Peláez.

Aleshores, el paper d’aquest grup de treball seria el d’avaluador/assesor científic del partit?

La sectorial pretén avaluar aquestes qüestions científiques i tecnològiques d’interès per a ciutadania, des d’una punt de vista valencià però també dins d’altres àmbits supranacionals, amb l’objectiu de proposar un pla de ciència que permeta consolidar al nostre país com a referent internacional en aquesta àrea.

La ciència és una activitat que afecta nombroses parcel·les de la vida quotidiana. Tot i que existeixen sectorials a Compromís que tracten de manera tangencial els nostres punts de interès –agricultura, economia i ocupació, educació, energia, medi ambient o sanitat– entenem que cal un grup de persones que avaluen tots aquestos aspectes des d’un punt de vista científic, fugint d’opinions personals sense base contrastada.

A banda de la seua vessant política, és microbiòleg. Com a científic, com veu la implicació de la política en la ciència?

La política ho és tot per moure un país. La ciència ha de ser un dels eixos fonamentals que permeten el seu desenvolupament. Els científics implicats en el desenvolupament del nostre territori hem de contribuir a entendre l’entorn on vivim, mantenint-lo i millorant-lo per a generacions futures. El nostre país i el nostre partit no han de ser una excepció.

Pensa que aquesta implicació política podria millorar-se? Com?

Les persones que treballem en ciència, bé siga a la Universitat, bé siga als centres de recerca, solem estar involucrades en projectes generalment curts de diners, i, de manera especial, mancats de personal. Per aquest motiu, l’angoixa de no fer el suficient per dur endavant el compromís amb l’ens finançador, i per damunt de tot els nostres desitjos personals de veure els resultats, ens fan dedicar tot el nostre esforç a eixe fi.

Malauradament, part dels nostres problemes no es poden solucionar fent més hores als nostres respectius laboratoris, sinó participant de manera activa allà on es decideix quin esforç ha de fer una entitat, tant econòmic com conceptual, per donar suport a projectes d’investigació. L’objectiu del grup de persones que formem aquest grup es centra doncs, tant en aquest aspecte, com en constituir-nos en un conjunt de persones de ciència per poder assessorar a Compromís en tots aquells aspectes on es necessite la nostra participació.

Imatge d’un cultiu bacterià al laboratori del científic. Marcos Morales Peláez.

Marcos Morales Peláez. Màster en Història de la Ciència i Comunicació Científica.

“Para hacer divulgación hay que tener mucho arte»

JOSÉ ORIHUELA CALATAYUD RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE MURCIA Y CATEDRÁTICO DE MATEMÁTICAS

Como profesor, como investigador, como rector y también en su tiempo de ocio. Las matemáticas, “el lenguaje de las ciencias”, están presentes en todas las facetas de Pedro Orihuela Calatayud (Madrid, 1958). La pasión que el actual rector de la Universidad de Murcia (UMU) siente por esta disciplina nace de la que en su momento fue la ciencia a la que quería dedicarse. “Mi interés por las matemáticas vino después de mi interés por la física, a la que me sentía muy atraído de joven. Sin embargo, esta última no se podía estudiar en Murcia, por lo que me decanté por matricularme en la carrera más parecida. Con el paso del tiempo y los años de estudio, las matemáticas, que es el lenguaje de la física, me cautivaron completamente. Actualmente sigo prendado de lo que hago.”

Primer contacto con investigadores

Tras acabar la licenciatura, Orihuela Calatayud inicia los estudios de doctorado en la Universidad de Valencia, experiencia que le anima a conocer distintos lugares. “Aunque tenía una oferta de formación de personal investigador en Murcia y tuve también en seguida un contrato de titular interino, mis estudios de doctorado estaban dirigidos desde la Universidad de Valencia por Manuel Valdivia. Eso me propició a salir y visitar diversos sitios donde se desarrollaba investigación. Así, podía comenzar a internacionalizar todo lo que estábamos investigando”, explica el rector.

De esta manera, el matemático comienza a realizar estancias en el extranjero a partir del doctorado, lo cual le supone “una experiencia muy satisfactoria desde todos los puntos de vista”. El primer país que le acoge es Austria, adonde viaje nada más leer su tesis doctoral. “Tuve una estancia muy productiva, ya que fue mi primer contacto con investigadores del más alto nivel mundial en aquello en lo que yo estaba trabajando”. Sin embargo, el investigador recuerda con especial cariño las dos estancias que, una vez ya catedrático desde el año 1991, realiza en Reino Unido: un semestre en la University College London en el año 1995 y un curso completo en la Universidad de Oxford entre los años 2001 y 2002. “Estas son las de más satisfacción personal y las que más influyeron en mi trabajo”, rememora el matemático.

Las matemáticas en la vida real

Desde sus comienzos en la investigación, Orihuela siente atracción por el estudio del análisis funcional, rama de las matemáticas que se centra en las funciones. Sin embargo, son los espacios de Banach, conjuntos de funciones de dimensión infinita, los que han sido su principal objeto de estudio y a los que, admite, se ha dedicado “en cuerpo y alma”. “El análisis matemático es una disciplina que persigue afinar las herramientas de cálculo a todos los niveles: números reales, números complejos y funciones. Los espacios de Banach tratan de conjugar el hecho de que hay infinitas dimensiones con el hecho de que hay una geometría, una topología y otras herramientas matemáticas para desarrollar ese cálculo”, aclara el rector, quien añade que de lo que se trata es de “comparar esos espacios con nuestro mundo real, buscar cuándo tienen una geometría local que se parece a la nuestra, el espacio euclídeo: el largo, ancho y alto”.

Con el objetivo de buscar una unión entre esta ciencia y el mundo, el experto en matemáticas comienza a estudiar las aplicaciones del análisis funcional en los mercados financieros, línea de investigación que le mantiene ocupado en la actualidad. “Los mercados financieros son movimientos sociales. Vivimos en un mundo tan globalizado, donde intervienen tantas variables, que es imposible tratar de predecir lo que va a ocurrir. Sin embargo, sí hay patrones de comportamiento, un análisis de riesgo en las inversiones que se pueden hacer”.

Este análisis es lo que el investigador asegura que más le ha interesado, al igual que lo que hoy se conoce como el teorema fundamental de los mercados financieros, “el análisis de cuándo un modelo de mercado es asumible y cuándo no. Esto son aportaciones de las últimas cosas que he estado haciendo, con una proyección de futuro enorme”, señala el matemático.

En consecuencia, Orihuela defiende la importancia de que la población general tenga mayores conocimientos acerca de este tema: “En los colegios no se enseña cómo funcionan las entidades financieras, lo cual es un error. La sociedad hoy se mueve con un modelo de economía que, nos guste más o menos, es el que hay y es donde nos toca vivir. Por este motivo, en el mundo actual en que vivimos es muy importante conocer cómo funciona la economía.”

Un gran interés en la divulgación

El catedrático no muestra únicamente interés por que la población conozca el funcionamiento de los mercados financieros, sino que reconoce la necesidad de una divulgación científica general. En opinión de Orihuela, sin embargo, esta tarea es “una cuestión pendiente”. Este hecho lo relaciona, aclara, con que los científicos “tienen un problema que dificulta la difusión del conocimiento científico a toda la sociedad. A los investigadores les gusta descubrir cosas; sin embargo, una vez descubiertas, les aburre escribir lo que han encontrado. Por lo tanto, el conocimiento avanza con ellos y no se difunde, o tan solo lo hace en medios especializados”.

De igual manera, el investigador añade otro problema que afecta a la falta de difusión: “El científico de primera línea es uno al que no le gusta volver sobre lo que ya conoce, porque le quita tiempo para avanzar más. Y esa pereza para escribir es aún mayor si hablamos de divulgar, pues hace falta mucho más: es necesario reducir el carácter técnico a la mínima expresión para ser capaz de comunicarlo, y eso no siempre lo puede hacer todo el mundo. Hay que tener mucha experiencia y mucho arte para hacerlo bien”

“Mis estudiantes suelen ser inteligentes”

Consciente de la dificultad que tienen las matemáticas, el que desde 1982 lleva impartiendo docencia en la UMU intenta ponerse en el lugar de sus alumnos y recordar que hubo un tiempo en que era él quien estaba ahí sentado: “Cuando uno trata de explicar matemáticas a los alumnos, lo que tiene que hacer es ponerse en la situación de ellos, recordar qué le pasó la primera vez que tuvo que aprender una noción y entender la dificultad que tiene su aprendizaje”. Sin embargo, admite que aquel que estudia esta disciplina suele ser una persona inteligente y con mucha vocación, por lo que “a poco que se le motive, ya está en la cuestión”.

En este sentido, Orihuela apuesta por “una profundidad en los resultados y conceptos, más que por una gran cantidad de resultados. Además, trato también de que los estudiantes encuentren en ello un divertimento, así no se convierte en una cuestión demasiado dura. No siempre lo conseguiré, pero lo intento”.

“Las matemáticas son como una droga”

Desde el año 2014, ocupa el cargo de rector de la UMU, en cuyo puesto asegura que ha podido aprovechar todos sus conocimientos. “Mi formación matemática me ayuda a la hora de visualizar un modelo de lo que está pasando. Es de gran utilidad a la hora de evaluar todas las variables que intervienen en la resolución de los problemas a los que nos vemos sometidos: técnicos, legislativos, de tipo gremial, problemas de cuestiones más particulares, etc. Al fin y al cabo, nuestro oficio es resolver problemas constantemente y la búsqueda de soluciones”.

A pesar de todo, siempre que sus responsabilidades se lo permiten, el catedrático intenta dedicar tiempo a sus seres queridos y despejar la mente. “Me gusta estar con mi mujer todo el tiempo que puedo y disfrutar juntos en algún lugar, tratando de tener paz y tranquilidad. Por suerte, tenemos la posibilidad de tener nuestro rincón particular. Además, a ambos nos gusta viajar siempre que tenemos ocasión.

No obstante, Orihuela tiene claro cuál es su afición más importante: “Cuando necesito descansar del ruido que tengo en el rectorado, me apoyo en las matemáticas. Son como una droga, en el momento que te pilla te engancha”.

 

(ENTREVISTA EJEMPLO) ELISEO PASCUAL: “El trabajo del médico es tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible” 

Reumatólogo y profesor emérito en la UMH

Eliseo Pascual también es profesor del Master en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Eliseo Pascual es docente del Máster en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Nombrado recientemente catedrático emérito de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, Eliseo Pascual (año nacimiento y lugar) es experto a nivel mundial en gota y artritis, entre otras enfermedades reumáticas. Proviene de una familia de médicos y estudió en el Hospital General de Asturias. A los 25 años, se fue al Hospital Jefferson de Filadelfia (EEUU), donde hizo la especialidad de Medicina Interna. La de Reumatología, en la Universidad de Pennsylvania (EEUU). Ha sido presidente de la Sociedad Española de Reumatología y ha dirigido la unidad docente de Reumatología del Hospital de Alicante durante 40 años. Desde su experiencia, el reumatólogo subraya a su alumnado la importancia de aprender a tomar decisiones informadas a la hora de establecer un diagnóstico.

¿Cuál es la clave para una buena formación en esta especialidad?

Es muy importante que los residentes adquieran una buena formación médica – esencialmente de Medicina Interna y de sus diferentes especialidades – ya que esto les permite abordar y orientar adecuadamente, además de consultar a colegas sobre los problemas que surjan en sus pacientes. Asimismo, en la formación de la propia especialidad, tienen que asimilar los conocimientos y adquirir el hábito de ser consecuentes con sus decisiones, siempre bajo la supervisión de los médicos responsables del programa de formación. Con ello, cuando acaban, deben no solo haber adquirido los conocimientos necesarios, sino también haber aprendido a implementarlos con seguridad. Y es muy importante saber identificar lo que se desconoce y aprender a indagar, preguntando a otros colegas o en la literatura. También tienen que aprender a tratar adecuadamente a los pacientes. Generar conexión con ellos durante el interrogatorio para obtener la historia clínica. Y, sobre todo, durante la explicación, para que el paciente se haga una idea clara de qué le ocurre, qué puede significar para él, y cómo puede tratarse. Lo frecuente es que los pacientes nos lleguen con mucha más preocupación de la que se justifica por el problema que sufren.

Se percibe cierta confusión por parte de la sociedad en torno la especialidad de Reumatología. Por ejemplo, el hecho de que no exista ninguna enfermedad o dolencia del aparato locomotor que reciba el nombre de reuma, pero sí se utilice el término entre la población.

La desorientación viene, en parte, porque es una especialidad relativamente reciente. La palabra reuma es un término popular utilizado para referirse a los dolores musculoesqueléticos y cuando la reumatología nació la usaron para denominarla. Una mala elección porque confunde más que aclara. Desde finales del siglo XIX y principios del XX, se estableció la diferencia entre especialidades de intervenciones quirúrgicas y médicas. El objetivo de estas últimas consiste en entender las enfermedades lo mejor posible, saberlas reconocer y, además, tratarlas con los medios de los que se ha dispuesto en cada momento, ahora mucho más abundantes y adecuados. La Reumatología pertenece a la medicina interna y se constituye como tal a partir de los años 30-40. Engloba al grupo de enfermedades que producen inflamación y daño en las articulaciones y a aquellas enfermedades sistémicas del tejido conectivo que tienen participación musculoesquelética, además de a un grupo amplio de procesos comunes, como la artrosis, enfermedades metabólicas de hueso – donde predomina la osteoporosis – y un conjunto de procesos muy frecuentes de origen muscular y tendinoso, que sin ser graves, pueden resultar muy dolorosos y limitantes.

Un buen número de dolencias se agrupan bajo la denominación de enfermedades reumáticas con múltiples causas. 

Los problemas en el aparato locomotor suponen alrededor del 20% de las consultas en los centros de salud. Hay dos grandes grupos de enfermedades reumáticas. El primero, engloba los reumatismo inflamatorios y deformantes. Si no se tratan, pueden producir daño articular; incluso, una invalidez importante. Hoy en día, existen excelentes tratamientos. El segundo, incluye las enfermedades del tejido conectivo o sistemáticas. Pueden afectar a otros órganos (por ejemplo, el pulmón o el riñón). Para tratarlas, los reumatólogos trabajamos cuando es preciso de manera cercana con otros servicios, como nefrólogos o neumólogos. Nos ayudamos mutuamente, aprendemos los unos de los otros y los beneficiados son los pacientes. Es en los problemas menos frecuentes o en algunos muy comunes pero que hay que saber identificar en base clínica – o sea, mediante historia y exploración cuidadosa –  donde tener un buen radar y disponer de tiempo suficiente para historiar y explorar al paciente resulta fundamental.

Debe ser muy complicado emitir un diagnóstico sin tener evidencias.

La medicina basada en la evidencia, fundamentada en pruebas y bien entendida, es la deseable. Pero en todas las especialidades nos encontramos ante problemas que han resultado difíciles de estudiar y de comprender, por lo que no existen criterios sólidos establecidos. En estos casos, el médico debe estar preparado para entender qué le pasa al paciente, no solo para clasificarlo y alcanzar una etiqueta diagnóstica de acuerdo a criterios establecidos. Y ahí es donde residen muchos de los problemas y donde es necesario emplear tiempo para entender lo que ocurre. Precisamente, en Reumatología, lo que más información te aporta es tener una conversación relajada con el paciente y, a continuación, explorarlo. Algo que, hoy en día, resulta complicado por los tiempos de consulta limitados. Es importante no iniciar la petición de pruebas complementarias sin tener claro, tras una historia y exploración suficientes, qué se pretende buscar con ellas. Además, creo que el ordenador en las consultas absorbe la atención del médico a expensas de la necesaria atención al paciente y las consecuencias de esta falta de atención seguro que no son menores.

Algunas enfermedades reumáticas tienen un componente genético. 

Algunas tienen una predisposición genética clara, por ejemplo, el lupus (enfermedad autoinmune). Hay familias donde dos o más miembros lo padecen. También en la artritis reumatoide o las espondiloartropatías (artritis inflamatorias crónicas). Pero, en general, es poco probable que si alguien en la familia sufre uno de estos problemas, haya otros miembros que lo vayan a tener. La epidemia verdadera de las enfermedades reumáticas, como en el caso de la artrosis, es causada por la obesidad. Se necesitan programas de información pública que trasladen a la sociedad todos los problemas que se derivan del sobrepeso, que además generan importantes costes sanitarios. Por ejemplo, es absurdo operar de artrosis de rodilla a alguien que tiene un importante sobrepeso para implantarle una prótesis, ya que fallará con mayor facilidad. Lo primero debe ser un buen programa de reducción y de fortalecimiento muscular. La mejor prevención es realizar ejercicio adecuado desde la juventud y no dejarlo con el tiempo. También la dieta razonable, sin olvidar que los alimentos que engordan o aportan colesterol pueden tomarse, si se hace de forma limitada y razonable. Todo ello proporciona salud, optimismo, fuerza y años de vida.

En el caso de la gota los hábitos alimenticios también son cruciales, ¿alguno en concreto que resulte especialmente perjudicial?

La gota es una consecuencia de la subida del ácido úrico, una sustancia poco soluble que se produce en nuestro organismo y que fácilmente se deposita en forma cristalizada. Es un error buscar un alimento concreto que produzca gota. El abuso de alcohol, por ejemplo, es una causa pero no la única, puesto que también padecen esta patología personas que no lo consumen. El vino en cantidades prudentes no altera el ácido úrico y la cerveza es un problema solo para los que sufren niveles elevados de ácido úrico. Por su parte, las bebidas azucaradas lo generan probablemente más que el marisco.

¿Por qué sube el ácido úrico?

El ácido úrico sube porque en personas que comen de forma excesiva – y que en muchos casos padecen síndrome metabólico- su riñón excreta el ácido úrico con mayor dificultad y por eso sube en la sangre.  Los cristales siempre dan lugar a inflamación ligera y asintomática que, de forma ocasional, se dispara y produce ataques muy agudos de artritis, en los que se hincha la articulación y que suelen ser muy dolorosos. Puede darse en el pie, la rodilla, la muñeca y las manos, todas ellas articulaciones de bastante uso. La explicación de cómo se forman esos cristales y por qué, la publicó nuestro equipo en un artículo en la revista Nature Rheumatology Reviews el año pasado, con la colaboración con Lia Addadi, una experta mundial en biomineralización (formación de cristales por seres vivos.

Y respecto a la artritis ¿cuál es la causa y el tratamiento?

La artritis es una inflamación de la articulación. Algunas, como la artritis séptica o la gota son curables. En otras que suelen afectar a varias articulaciones a la vez (poliartritis), el tratamiento consiste en suprimir de la forma más completa posible la inflamación. Afortunadamente, ahora tenemos muy buenos medios para conseguirlo. La más común es la artritis reumatoide, que se enmarca dentro de las enfermedades autoinmunes. Las conocemos bien, pero no acabamos de entender qué las desencadenan. Sabemos que hay una base genética, pero eso no es todo.

El último informe de la UGT señala que los trastornos del aparato locomotor, junto con la depresión y la fatiga son las tres causas principales de baja laboral.  ¿Qué se puede hacer para reducir los problemas derivados de estas dolencias, tanto en términos de pacientes afectados como de costes?

Una mayoría de estos afectados lo son por procesos menores. Lo que no quiere decir que no sean dolorosos ni invalidantes en mayor o menor medida, pero bastante tratables. Actualmente, se está analizando también aquí en Alicante un protocolo en el que un reumatólogo atiende de forma inmediata a aquellos que han recibido una baja por un problema del aparato locomotor. Los resultados, ya disponibles, muestran que es posible disminuir casi un 50% el tiempo de baja laboral. Falta analizarlos y si resultan favorables, que autoridades y mutuas los implementen. O eso parecería lo sensato y económicamente aconsejable. Otra iniciativa que se comparte con otras especialidades es la asistencia regular de un reumatólogo a un centro de salud para ver enfermos con alguna dolencia reumática, junto con el médico de atención primaria, con objeto de compartir conocimientos y formas de hacer.

¿Cómo beneficia a los futuros profesionales el hecho de que hoy en día los conocimientos estén ampliamente disponibles? 

Lo importante es saber seleccionar los conocimientos y, sobre todo, entender los asuntos que se estudian. En Medicina, como en casi todas las disciplinas, si no se entiende muy bien, el conocimiento es inútil. Los estudiantes, tras aprender una materia, deben sentirla como familiar y poder reconocer y orientar razonablemente un problema relacionado con ella cuando se les presente, aunque sea a un nivel tan básico como guiar a quien consulta hacia el médico adecuado.

Tras casi cuarenta años como docente y recientemente nombrado emérito ¿en qué cree que consiste ser un buen profesor de medicina?

En la formación de residentes de especialidad, opino que la clave, en buena medida, consiste en inspirar. Yo tengo una visión de la docencia muy anglosajona y considero que la figura del mentor es importante. Yo lo soy de algunos colegas de diferentes edades y en general mucho más jóvenes, todos ellos personas muy brillantes, con presentes muy sólidos y futuros muy prometedores. El mentor establece una relación de igualdad, cómoda y sin compromisos por ninguna de las partes y le ayuda a modelar su carrera profesional y a ampliar sus redes. Le inspira, lo que quiere decir que le hace darse cuenta de que es capaz de hacer por sus propios medios cosas que inicialmente tenía como inalcanzables. Es una relación entrañable y preciosa, creo que por ambas partes. Ves crecer a colegas y amigos profesionalmente más jóvenes. Y es una figura perfecta para un profesor emérito.

La figura del profesor emérito es por tanto una fuente de inspiración y experiencia para los estudiantes.

Yo continúo de forma activa investigando y publicando artículos con los colegas. Y también con la docencia, especialmente con los trabajos de fin de grado, que deben ser una experiencia de madurez útil y estimulante para el alumno. Lo que está claro es que para ser buen profesor de medicina, hay que ser buen médico, ya que además de conocimiento somos un modelo de actitudes para los estudiantes. Y como les digo a mis alumnos, el trabajo del médico y lo que deberá aprender es a tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible, y además saber actuar eficientemente de acuerdo a esas decisiones.

Alicia de Lara

Vía UMH Sapiens