Ricardo Moreno Castillo: “El aprendizaje a veces es divertido y a veces no, pero la meta es el saber, no la diversión”.

Ricardo Moreno Castillo analiza los problemas que acosan al sistema educativo español y atribuye gran parte de la culpa del desastre actual a la influencia perniciosa de la pedagogía. Licenciado en Matemáticas y en Filosofía y, desde 1975, catedrático de instituto. Actualmente está jubilado pero ha ejercido en el instituto Gregorio Marañón de Madrid y en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense como profesor asociado. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas, es autor de varios libros como “Panfleto antipedagógico” (2006) o “La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza” (2016).

 

Ricardo Moreno Castillo

En sus libros y textos habla de la educación española y de los problemas que ésta sufre, analizando las causas. ¿Cómo queda ese análisis si lo enfocamos aún más a la enseñanza de las ciencias?

La situación de la enseñanza de las ciencias es tan desastrosa como la de las humanidades. Hoy hay que enseñar en dos años las matemáticas que en el sistema anterior se enseñaban en cuatro a estudiantes que llegan a los dieciséis años con menos conocimientos y menos hábito de trabajo que los que traían antes los de catorce. En algunas carreras de ciencias e ingenierías ha habido que implantar un curso cero donde se explican cosas que antes sabían estudiantes de octavo de EGB.

Usted ha sido catedrático de matemáticas. ¿Considera que el nivel de matemáticas que tienen los alumnos españoles actuales es el mismo que el que tenían hace 10 años? ¿O 20 años? ¿O 30?

El nivel es considerablemente peor. Hace treinta años (y a alumnos de familias de origen marinero o labrador, sin ningún ambiente intelectual en sus casas) se les demostraba el teorema fundamental del cálculo, y resolvían integrales racionales cuyo denominador tenía grado tres o cuatro. Si se pusiera estos problemas hoy día a alumnos de ingeniería, se amotinarían. Y de geometría clásica elemental no tienen ni idea.

Si tuviera que elaborar un catálogo de 5 cualidades que debe tener un maestro o profesor para ser un BUEN maestro o profesor, ¿cuáles serían estas cualidades?

  1. Amar la materia que se imparte y seguir aprendiendo. Solo quien ama el saber puede contagiarlo, y solo quien sigue siendo un estudiante puede ponerse en el punto de vista del estudiante. Y a ser posible amar el saber en general. Un profesor culto y leído siempre puede relacionar su materia con las demás y dar una panorámica más global que el profesor que solo domina su disciplina.
  1. Tener buena memoria: recordar lo que molestaba de los malos profesores para no repetirlo y lo que gustaba de los buenos para imitarlos.
  1. En matemáticas (y en realidad en cualquier ciencia) no hay teoría, por compleja que parezca, que no parta de una idea simple. Hay que rascar hasta dar con la idea para que los alumnos la vean intuitivamente antes de ponerse a hacer cuentas: nunca empezar una clase de espaldas a los alumnos y hablando a la pizarra.
  1. La pizarra ha de ser clara y ordenada. El método correcto de trabajo sería: el profesor explica la demostración mientras la expone en la pizarra, pero los alumnos no copian, solo escuchan. Luego se plantean y se resuelven las dudas. Solo cuando todas las dudas han sido resueltas, los alumnos copian la demostración. De esta manera sus apuntes son limpios y los pueden usar para seguir eventuales explicaciones posteriores.
  1. La cortesía es fundamental: no solo exigirla, también darla. Nunca decir: “tira el chicle”, “sal a la pizarra”, sino: “tira el chicle, por favor”, “sal a la pizarra, por favor”. Y cuando el alumno ha tirado el chicle o ha hecho el problema, decir “muchas gracias”

pizarra clara y ordenada

¿Cree que en las facultades de Magisterio, donde se forma a los futuros maestros, se hace hincapié en algunas de las cualidades que usted atribuye al BUEN maestro?

Creo que no. Más bien se les marea con teorías absurdas que de nada valen a la hora de dar clase.

La formación matemática, o en general científica, que se imparte en las facultades de Magisterio, ¿es suficiente para atender las demandas de una sociedad cada vez más tecnológica?

La formación científica y humanística con la que se sale de las facultades de magisterio es lamentable. Que la sociedad sea más tecnológica no es razón para que no se aprenda la gramática y a escribir bien, a apreciar la buena literatura, la matemática de toda la vida, la historia y las ciencias de la naturaleza. Un maestro ha de ser un gran humanista, ha de saber más matemáticas que cualquier profesor de literatura y más literatura que cualquier profesor de matemáticas. Lo decía muy bien Unamuno (hace casi cien años, lo que demuestra que las tonterías pedagógicas son muy antiguas):

“Lo que necesita el maestro es menos pedagogía, mucha menos pedagogía, y más filosofía, muchas más humanidades. El maestro de primeras letras no puede ser, como no puede ser el padre, un especialista. Hacer de la pedagogía una especialidad es perderse en la técnica pura, en la técnica hueca y vana.”

¿La pedagogía ha cambiado para siempre, de manera irreversible, los conceptos de enseñar y aprender?

La pedagogía ha destrozado la enseñanza, y no sé si para siempre. Pero mucho me temo que revertir el proceso va a ser muy difícil.

¿Por qué muchos pedagogos, padres y sectores de la sociedad tienen tantos problemas con la memoria como método de aprendizaje?

Por qué tienen tantos prejuicios contra la memoria, lo ignoro, pero lo tienen. Supongo que es porque no saben lo que es el conocimiento: es una moneda de dos caras, inteligencia y memoria, y si falta una de ellas falta el conocimiento. Ya en la época de la Enciclopedia tuvieron que salir Voltaire y D’Alembert contra ese prejuicio: La Enciclopedia y los diccionarios sirven para personas ya instruidas, por tanto no sustituye al estudio ni a la memoria. Y Kant incidió en lo mismo: los contenidos del conocimiento sin las estructuras del pensamiento son ciegos, pero las estructuras del pensamiento sin los contenidos del conocimiento están vacías.

Los países en las primeras posiciones del informe PISA son ya países asiáticos (Singapur, Shanghai, Japón, Corea del Sur) donde es patente la importancia de la disciplina, la autoridad docente, el respeto y el esfuerzo. ¿Cómo se analiza esto desde la perspectiva de las pedagogías que abogan por el divertimento como clave del aprendizaje?

Simplemente, el aprendizaje a veces es divertido y a veces no, pero la meta del aprendizaje es el saber, no la diversión. Igual que el oficio del médico consiste en curar a sus enfermos, no divertirlos.

¿Cuál es su opinión sobre la corriente de pensamiento actual que aboga por no mandar deberes a los alumnos?

Las tareas en casa son indispensables. Por mucho que se pueda aprender en el aula, y en efecto en clase se aprende mucho, el estudio y el aprendizaje tienen una parte insoslayable de trabajo a solas y en silencio. Bien es cierto que esto se ha de matizar, porque algunas de las críticas que se han hecho a las tareas escolares son legítimas.

La primera, que llevan mucho tiempo, y el niño no tiene tiempo para jugar y estar con sus compañeros. Esto es verdad en cierta medida. Un profesor no puede poner tareas como si su asignatura fuera la única. La solución está entonces en calcular cuánto tiempo, según su edad, debe razonablemente dedicar un estudiante a sus tareas y dividir ese tiempo por el número de asignaturas. Después, cada profesor ha de poner los deberes que se puedan hacer en el tiempo estipulado. Pero hay otra cosa más grave: hay tareas que no valen para nada y roban muchísimo tiempo: los trabajos de recortar y pegar no tienen nada que ver ni con la investigación ni la creatividad, consumen un montón de tiempo y son completamente inútiles, porque recortando y pegando no se aprende nada.

La segunda, que con las tareas salen ganando los hijos de padres con estudios, que tienen más ayuda en casa. Pues eso se resuelve poniendo deberes que el chaval pueda hacer solo. Por ejemplo en matemáticas, los problemas que podríamos llamar de mantenimiento, como cuentas con fracciones o problemas del sistema métrico decimal. En cuanto al profesor le consta que ya sabe hacerlos, puede ponerle algunos problemas de cuando en cuando para que los olvide y siga ejerciendo la actividad mental. Otra cosa son los problemas menos rutinarios o de idea feliz, que se deben trabajar en clase, donde se pueden discutir los distintos caminos y métodos. Por supuesto que se puede decir cuál de esos problemas se va a hacer en la clase siguiente por si a alguno le apetece darle vueltas a la cabeza, pero no como tarea preceptiva. Lo mismo sucede con la lengua. Una redacción de no más de diez líneas, sobre la última película que se ha visto, o sobre la amistad, o sobre lo que sea, lo puede hacer el estudiante sin ayuda de nadie, y además es más útil y lleva menos tiempo que recortar y pegar. Lo mismo si se trata de memorizar algo. Pongamos que el profesor de historia les ha hablado de un tema. Se trata de que los alumnos escuchen, no de que tomen notas, sino de que aprendan a escuchar. Yo recuerdo muchos cuentos que me contaron de niño y escuchaba sin tomar apuntes. Ahora bien, como un tema de historia exige más rigor que un cuento, terminada la explicación el profesor puede poner en la pizarra un esquema con las ideas y datos más importantes de aquello que ha explicado para que los alumnos lo copien y lo memoricen en casa. Y para memorizar (sea el esquema de una clase de historia o un poema) no se precisa la ayuda de nadie. ¿Y quién debe decidir sobre la cuestión de los deberes?

Lo que es sencillamente delirante es la huelga de deberes planteada por algunas asociaciones de padres. Las cuestiones educativas han de ser discutidas entre adultos, y es un disparate usar a los propios hijos como ariete. Cuando sean mayores y trabajen, ya decidirán cuándo deben hacer huelga y cuándo no, pero no pueden ser manejados de niños, y mucho menos por los propios padres, algunos de los cuales se han portado en este caso con absoluta irresponsabilidad.

Santi Selvi

Ana María Trejos: “Narra su modelo DIRE y su vivencia para develar diagnostico a niños con VIH”

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“Mi mayor satisfacción es ayudar a estos niños y a sus familias”

PhD. Ana Maria Trejos. Autora del Modelo Clinico de Develacion Diagnóstica- DIRE-

Las vivencias de una joven psicóloga que se interesa en trabajar con niños para develar que están conviviendo con el virus del VIH. Ella promueve un modelo novedoso para un trabajo integral. Esta experiencia ocupó el segundo puesto en la modalidad de experiencias significativas de psicólogos colombianos.
Se presenta un recorrido que los interesados en estas temáticas no deben dejar pasar. El trabajo establecido en este campo por la dra María Trejos, en su avance de profesional de psicología hasta culminar su programa doctoral de psicología ha sido reconocido con la categoría “Cum Lauden-Sobresaliente” y destacado como el segundo modelo innovador de atención integral en salud en la infancia en el campo de la psicología.
¿Por qué a usted le interesó trabajar esta temática de develar diagnóstico de VIH a niños y niñas?
En el año 2006, la Universidad del Norte realizó un estudio ante una solicitud de 3 organizaciones: el ICBF, Save The Children y UNICEF, el mismo buscaba identificar en ciudades colombianas cómo era la calidad de vida de los niños con VIH-SIDA y así se inició el trabajo, derivado de esto se identificó que niños de 6 a 18 años de edad, el 3,8% de ellos tenían conocimiento de su diagnóstico, lo cual generó otros interrogantes en relación al por qué este bajo porcentaje, ¿qué variables estarían implicada en este bajo porcentaje?.
¿Qué aspectos identificaron en cuidadores y personal de salud con respecto al miedo o el temor a develar el diagnostico a estos niños y adolescentes?
Lo que se ha logrado establecer tanto en Colombia como en otras regiones es que al personal de salud les preocupa causar daño psicológico o emocional al niño o adolescente. Es decir, ellos temen que cuando se le dice al niño esta noticia, ellos se van a deprimir, angustiar o algunos profesionales de salud han llegado a pensar que intentaran atentar contra su vida. Otro de los temores que expresan es que después de darle la información de su situación, los niños lo van a decir a otras personas y además, que esto les pueda afectar la adherencia al tratamiento.
¿Por qué usted cree que los padres adoptan la postura de ocultar el diagnóstico al niño?
El ocultamiento para los padres es una forma de protección a los menores, lo cual va en detrimento del ajuste psicológico de los niños, aumentando así el riesgo psicosocial, dado que la información la pueden encontrar en otra persona. Un niño que se entera de su diagnóstico por una persona distinta de la familia ya sea que se lo exprese de un manera inadecuada, esto le va a afectar. Otra situación es que el niño puede ingresar a Internet y buscar el nombre del medicamento que consume y así se puede enterar de su situación, para ambos casos descritos el niño se puede deprimir y presentar cuadros que afecten su salud mental.
Ahora bien, cuéntenos usted ¿Qué es lo que usted trabaja con el Modelo DIRE?
Lo que yo realice al revisar la evidencia disponible sobre estrategias de develamiento diagnóstico, fue adaptar a un diseño cuasi experimental de series temporales una estrategia cognitiva-constructivista con herramientas lúdicas.
Al inicio se valora en cada niño o niña o adolescente sus datos demográficos, su perfil psicológico, ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento. Posterior a este análisis, se descarta que el niño(a) presente depresión, ansiedad. Luego de develar el diagnostico se realiza una nueva medición de ajuste psicológico y de adherencia, esto a las dos semanas, luego a los tres meses y a los seis meses. El modelo consta de 16 sesiones que incluye a cuidadores, el niño o adolescente y los profesionales de la salud.

¿Qué elementos de cambio destaca usted en la implementación del modelo? 
Se observó que aquellos pacientes que tuvieron desajuste psicológico antes de develar el diagnostico al comparar su estado pasado 2 semanas, luego de develarlo mejoraron los niveles de ajuste psicológico incluso se mantuvieron estables a los tres y seis meses.
Se destaca que los niños que presentaron problemas psicométricos y de ruptura de normas en el tiempo de dos semanas, tres meses y seis meses mejoraron luego de la intervención. Los niños que se encontraron con valoración normal, al aplicar el modelo la valoración se conservó de igual manera tanto en el comportamiento como la adherencia. En relación a los niños(as) que tenían dificultades, después de la aplicación del modelo se observó cambios positivos, por ejemplo, niños que tenían dificultades expresadas tanto por sus padres, como por ellos mismos, en relación al consumo del medicamento antes de la intervención, se observó que mejoraron con la estrategia y permanecieron adherentes al medicamento y se observó diferencias estadísticas en estas mediciones, lo que demuestra la efectividad en el ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento farmacológico.
¿Cómo usted desarrolla las fases o etapas de la intervención en los niños?
La primera fase se realiza con el cuidador, se identifican las preocupaciones para develar el diagnóstico, trabajando asuntos que minimicen miedos y temores. Los temores que se trabajan son “miedo a que se deprima” “miedo al desajuste psicológico”. Esta situación se trabaja con materiales lúdicos que dispone con preguntas y respuestas. El objetivo es dar la mejor respuesta a las inquietudes de los niños.
Otro de los temores que expresan la diada de cuidadores es responder ante preguntas ¿me voy a morir?, ¿qué me va a pasar. Para apoyarlos en el proceso, se diseñó un material con preguntas estandarizadas que se recogen de los estudios revisados y con alta validez científica.
Luego de esta fase, cuando ya el padre o cuidador se siente empoderado y capacitado con las respuestas se le cita junto al niño(a) en siguiente sesión.

 

Material de apoyo del Modelo Clínico DIRE

¿Puede decirme usted si a la fecha ha surgido durante estas sesiones alguna pregunta que no contemple el manual?
No ha sucedido. Tenemos quince preguntas contempladas en el modelo han sido eficaces para abordar el buen desenvolvimiento del proceso de develar. Existen otras preguntas que son diferentes que no tienen relación con el develamiento y estas preguntas o inquietudes están relacionadas con el manejo del niño y con la enfermedad y esto se maneja dependiendo de lo que el cuidador desee ahondar y conocer acerca de la enfermedad. Luego, que los padres y cuidadores aceptan y están preparados para develar el diagnostico, traen al niño(a) para la siguiente sesión. En esta fase, la estrategia es develar el diagnóstico cuando el niño(a) este de manera adecuada, la idea es no develar el diagnostico con un niño deprimido, ansioso y tampoco se intervienen niños(a) en etapas avanzadas.
Continúe comentándome usted, ¿Cómo se desarrolla la primera actividad lúdica en los niños?
La primera actividad con el niño(a) consiste en que el niño identifique que estos gérmenes o microorganismos (bacterias y virus) sean relacionados con la aparición de enfermedades y cómo estos elementos afectan de manera negativa su salud, además se le entrega un cuadernillo para colorear una bacteria.
Posterior a esta actividad y recibir el premio, se procede a entregar una hoja en la cual aparece un virus infantil. El niño va a colorear el virus. Luego, se le entrega una pelota de icopor, el niño escoge la bola de icopor de su color de preferencia. A esta bola se le coloca unos ojos que lo fijan a la bola con pegante, luego se le entrega un marcador “sharpie” negro para que el niño dibuje las cejas y las niñas agregan las cejas y las pestañas. El siguiente paso se le da plastilina para que le coloque una nariz en forma de bolita. Posterior a esto, yo le diseño la boca dándole forma de “zigzag” con la idea de significar que está molesta, es decir no está feliz. Acto seguido, le doy unos palillos o mondadientes y el niño(a) los va colocando alrededor de la cabeza o de la superficie de la bola de icopor y en cada palillo se le coloca en la punta una bolita con plastilina. Al finalizar la actividad se le informa al niño(a) que ha diseñado el virus del VIH y se marca esta figura con las letras “VIH” en la parte posterior de la figura. Después de realizar esto, se le pregunta al niño cómo se llama lo que ha construido y el niño o niña debe responder: “el virus del VIH”.
Se le explica al niño (a) sobre el sistema inmunológico de manera lúdica La metáfora que se trabaja es de protección de barrera que nos evita desarrollar enfermedades. Entonces, se le explica que el virus del VIH quiere entrar al organismo y lo que hace es romper esta barrera. Aquí se apoya con imágenes de niños y niñas enfermos. Se le informa que el niño o niña tiene el virus del VIH en su sangre. Se le explica cómo se adquiere el virus y se dispone de cuatro formas apoyadas con imágenes: transmisión vertical) de madre a hijo durante el embarazo o gestación, explicándole que cuando estaba en el vientre o en la barriguita de su madre; ella no sabía que tenía el virus y así se lo transmitió durante el embarazo o cuando le dio leche materna o pecho se lo transmitió por medio de la leche materna. Así se explica la transmisión vertical.
También se le explica las otras formas de transmisión y se le enfatiza de qué forma no se adquiere el VIH Por ejemplo, se le explica que al dar besos, abrazarse, utilizar cubiertos (cubiertos, tenedores), compartiendo comida, dinero etc; todo esto se apoya con imágenes. A continuación se le informa al niño(a) que lo que le acabo de decir es una “información que es suya y mía y que no la debe compartir ni comunicar a otras personas.
Cuando concluyo esta fase con el niño(a) le pido al niño(a) que haga pasar a su cuidador, tutor o familiar para que este acompañándonos y se le repite toda la información que he comentado para que el niño(a) lo asimile y luego se va a casa. Es importante anotar que de cada niño(a) ya conoce como adquirió el virus o cómo el medico registró la infección; pero siempre se recalca que la madre “No sabía que tenía el virus”, a fin de proteger a la madre y disminuir el sentimiento de posible culpabilidad.
¿Qué pasa cuando el niño se va para su casa, qué le han comentado a usted los padres o cuidadores frente a sentimientos y actuaciones?
Hasta ahora, todos los niños que he develado el diagnóstico de seis a 17 años reaccionan de manera normal, sobre todo si son pequeños, ellos reaccionan muy bien, lo que mejor recuerdan es el sistema
Dos semanas después regresa el niño o niña a la consulta para construir el “linfocito CD4”, en esta fase le aplicamos los instrumentos de ajuste psicológico y la adherencia al tratamiento. Este linfocito CD4, se trabaja también con materiales lúdicos, para reforzar el concepto de defensa. Esta figura busca generar impacto ante la defensa, se enfatiza que ellos son los soldaditos que nos defienden de esos virus y estos soldaditos deben ser muchos y fuertes para mantener al virus encerrado, debilitado y poquitos con el acompañamiento de los medicamentos. La sesión de medicamentos con sus nombres y su actuación se maneja en la siguiente sesión.

Virus VIH

Modelo CD4

¿Cuál ha sido para usted la ganancia en este proceso?
La ganancia principal de este proceso de develación y de la estrategia es que me he sentido más sensible con el trabajo que realizo con estos niños.

“De modo que Aureliano y Amaranta Úrsula aceptaron la versión de la canastilla, no porque la creyeran, sino porque los ponía a salvo de sus terrores….” [Gabriel García Márquez. Fragmento de Cien Años de Soledad]

Elaborado por: Rafael Tuesca Molina

Sergi Maicas: “Compromís ha de participar activament en la política científica”

L’investigador Sergi Maicas al seu despatx. Marcos Morales Peláez.

Sergi Maicas i Prieto és professor titular de la Universitat de València en el Departament de Microbiologia i Ecologia. A més de la seua tasca científica i docent, l’investigador sempre ha tingut una àmplia consciència política que el va animar a militar en el grup polític Compromís. Darrerament, el microbiòleg ha sigut anomenat Coordinador de la Sectorial de Ciència d’aquest partit.

Recentment ha sigut anomenat Coordinador de la Sectorial de Ciència de Compromís, com definiria vostè aquest grup de treball?

La sectorial som un grup de persones, amb militància o simpatia política amb Compromís que a més tenim interès per la ciència, sector on habitualment desenvolupem el nostre dia a dia. Moltes de les nostres activitats diàries es fonamenten en la ciència, i per això hem d’estar presents a tots aquells llocs on es prenguen decisions relacionades amb ella, per poder contribuir a un món i a un país millor.

Vostè ha anomenat el paper fonamental de la ciència en la societat actual, és aquesta la raó per la qual s’ha creat aquest grup dins del partit?

Compromís ha de participar activament en la política científica: en inversions que permeten llocs de treball qualificats, transferència de tecnologia, emprenedoria, innovació, cultura científica, pseudociències, salut, seguretat alimentària i en general sobre el benestar dels valencians i valencianes. Cal refermar aquestes posicions, dins i fora de Compromís.

Imatge del científic treballant al laboratori. Marcos Morales Peláez.

Aleshores, el paper d’aquest grup de treball seria el d’avaluador/assesor científic del partit?

La sectorial pretén avaluar aquestes qüestions científiques i tecnològiques d’interès per a ciutadania, des d’una punt de vista valencià però també dins d’altres àmbits supranacionals, amb l’objectiu de proposar un pla de ciència que permeta consolidar al nostre país com a referent internacional en aquesta àrea.

La ciència és una activitat que afecta nombroses parcel·les de la vida quotidiana. Tot i que existeixen sectorials a Compromís que tracten de manera tangencial els nostres punts de interès –agricultura, economia i ocupació, educació, energia, medi ambient o sanitat– entenem que cal un grup de persones que avaluen tots aquestos aspectes des d’un punt de vista científic, fugint d’opinions personals sense base contrastada.

A banda de la seua vessant política, és microbiòleg. Com a científic, com veu la implicació de la política en la ciència?

La política ho és tot per moure un país. La ciència ha de ser un dels eixos fonamentals que permeten el seu desenvolupament. Els científics implicats en el desenvolupament del nostre territori hem de contribuir a entendre l’entorn on vivim, mantenint-lo i millorant-lo per a generacions futures. El nostre país i el nostre partit no han de ser una excepció.

Pensa que aquesta implicació política podria millorar-se? Com?

Les persones que treballem en ciència, bé siga a la Universitat, bé siga als centres de recerca, solem estar involucrades en projectes generalment curts de diners, i, de manera especial, mancats de personal. Per aquest motiu, l’angoixa de no fer el suficient per dur endavant el compromís amb l’ens finançador, i per damunt de tot els nostres desitjos personals de veure els resultats, ens fan dedicar tot el nostre esforç a eixe fi.

Malauradament, part dels nostres problemes no es poden solucionar fent més hores als nostres respectius laboratoris, sinó participant de manera activa allà on es decideix quin esforç ha de fer una entitat, tant econòmic com conceptual, per donar suport a projectes d’investigació. L’objectiu del grup de persones que formem aquest grup es centra doncs, tant en aquest aspecte, com en constituir-nos en un conjunt de persones de ciència per poder assessorar a Compromís en tots aquells aspectes on es necessite la nostra participació.

Imatge d’un cultiu bacterià al laboratori del científic. Marcos Morales Peláez.

Marcos Morales Peláez. Màster en Història de la Ciència i Comunicació Científica.

“Para hacer divulgación hay que tener mucho arte»

JOSÉ ORIHUELA CALATAYUD RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE MURCIA Y CATEDRÁTICO DE MATEMÁTICAS

Como profesor, como investigador, como rector y también en su tiempo de ocio. Las matemáticas, “el lenguaje de las ciencias”, están presentes en todas las facetas de Pedro Orihuela Calatayud (Madrid, 1958). La pasión que el actual rector de la Universidad de Murcia (UMU) siente por esta disciplina nace de la que en su momento fue la ciencia a la que quería dedicarse. “Mi interés por las matemáticas vino después de mi interés por la física, a la que me sentía muy atraído de joven. Sin embargo, esta última no se podía estudiar en Murcia, por lo que me decanté por matricularme en la carrera más parecida. Con el paso del tiempo y los años de estudio, las matemáticas, que es el lenguaje de la física, me cautivaron completamente. Actualmente sigo prendado de lo que hago.”

Primer contacto con investigadores

Tras acabar la licenciatura, Orihuela Calatayud inicia los estudios de doctorado en la Universidad de Valencia, experiencia que le anima a conocer distintos lugares. “Aunque tenía una oferta de formación de personal investigador en Murcia y tuve también en seguida un contrato de titular interino, mis estudios de doctorado estaban dirigidos desde la Universidad de Valencia por Manuel Valdivia. Eso me propició a salir y visitar diversos sitios donde se desarrollaba investigación. Así, podía comenzar a internacionalizar todo lo que estábamos investigando”, explica el rector.

De esta manera, el matemático comienza a realizar estancias en el extranjero a partir del doctorado, lo cual le supone “una experiencia muy satisfactoria desde todos los puntos de vista”. El primer país que le acoge es Austria, adonde viaje nada más leer su tesis doctoral. “Tuve una estancia muy productiva, ya que fue mi primer contacto con investigadores del más alto nivel mundial en aquello en lo que yo estaba trabajando”. Sin embargo, el investigador recuerda con especial cariño las dos estancias que, una vez ya catedrático desde el año 1991, realiza en Reino Unido: un semestre en la University College London en el año 1995 y un curso completo en la Universidad de Oxford entre los años 2001 y 2002. “Estas son las de más satisfacción personal y las que más influyeron en mi trabajo”, rememora el matemático.

Las matemáticas en la vida real

Desde sus comienzos en la investigación, Orihuela siente atracción por el estudio del análisis funcional, rama de las matemáticas que se centra en las funciones. Sin embargo, son los espacios de Banach, conjuntos de funciones de dimensión infinita, los que han sido su principal objeto de estudio y a los que, admite, se ha dedicado “en cuerpo y alma”. “El análisis matemático es una disciplina que persigue afinar las herramientas de cálculo a todos los niveles: números reales, números complejos y funciones. Los espacios de Banach tratan de conjugar el hecho de que hay infinitas dimensiones con el hecho de que hay una geometría, una topología y otras herramientas matemáticas para desarrollar ese cálculo”, aclara el rector, quien añade que de lo que se trata es de “comparar esos espacios con nuestro mundo real, buscar cuándo tienen una geometría local que se parece a la nuestra, el espacio euclídeo: el largo, ancho y alto”.

Con el objetivo de buscar una unión entre esta ciencia y el mundo, el experto en matemáticas comienza a estudiar las aplicaciones del análisis funcional en los mercados financieros, línea de investigación que le mantiene ocupado en la actualidad. “Los mercados financieros son movimientos sociales. Vivimos en un mundo tan globalizado, donde intervienen tantas variables, que es imposible tratar de predecir lo que va a ocurrir. Sin embargo, sí hay patrones de comportamiento, un análisis de riesgo en las inversiones que se pueden hacer”.

Este análisis es lo que el investigador asegura que más le ha interesado, al igual que lo que hoy se conoce como el teorema fundamental de los mercados financieros, “el análisis de cuándo un modelo de mercado es asumible y cuándo no. Esto son aportaciones de las últimas cosas que he estado haciendo, con una proyección de futuro enorme”, señala el matemático.

En consecuencia, Orihuela defiende la importancia de que la población general tenga mayores conocimientos acerca de este tema: “En los colegios no se enseña cómo funcionan las entidades financieras, lo cual es un error. La sociedad hoy se mueve con un modelo de economía que, nos guste más o menos, es el que hay y es donde nos toca vivir. Por este motivo, en el mundo actual en que vivimos es muy importante conocer cómo funciona la economía.”

Un gran interés en la divulgación

El catedrático no muestra únicamente interés por que la población conozca el funcionamiento de los mercados financieros, sino que reconoce la necesidad de una divulgación científica general. En opinión de Orihuela, sin embargo, esta tarea es “una cuestión pendiente”. Este hecho lo relaciona, aclara, con que los científicos “tienen un problema que dificulta la difusión del conocimiento científico a toda la sociedad. A los investigadores les gusta descubrir cosas; sin embargo, una vez descubiertas, les aburre escribir lo que han encontrado. Por lo tanto, el conocimiento avanza con ellos y no se difunde, o tan solo lo hace en medios especializados”.

De igual manera, el investigador añade otro problema que afecta a la falta de difusión: “El científico de primera línea es uno al que no le gusta volver sobre lo que ya conoce, porque le quita tiempo para avanzar más. Y esa pereza para escribir es aún mayor si hablamos de divulgar, pues hace falta mucho más: es necesario reducir el carácter técnico a la mínima expresión para ser capaz de comunicarlo, y eso no siempre lo puede hacer todo el mundo. Hay que tener mucha experiencia y mucho arte para hacerlo bien”

“Mis estudiantes suelen ser inteligentes”

Consciente de la dificultad que tienen las matemáticas, el que desde 1982 lleva impartiendo docencia en la UMU intenta ponerse en el lugar de sus alumnos y recordar que hubo un tiempo en que era él quien estaba ahí sentado: “Cuando uno trata de explicar matemáticas a los alumnos, lo que tiene que hacer es ponerse en la situación de ellos, recordar qué le pasó la primera vez que tuvo que aprender una noción y entender la dificultad que tiene su aprendizaje”. Sin embargo, admite que aquel que estudia esta disciplina suele ser una persona inteligente y con mucha vocación, por lo que “a poco que se le motive, ya está en la cuestión”.

En este sentido, Orihuela apuesta por “una profundidad en los resultados y conceptos, más que por una gran cantidad de resultados. Además, trato también de que los estudiantes encuentren en ello un divertimento, así no se convierte en una cuestión demasiado dura. No siempre lo conseguiré, pero lo intento”.

“Las matemáticas son como una droga”

Desde el año 2014, ocupa el cargo de rector de la UMU, en cuyo puesto asegura que ha podido aprovechar todos sus conocimientos. “Mi formación matemática me ayuda a la hora de visualizar un modelo de lo que está pasando. Es de gran utilidad a la hora de evaluar todas las variables que intervienen en la resolución de los problemas a los que nos vemos sometidos: técnicos, legislativos, de tipo gremial, problemas de cuestiones más particulares, etc. Al fin y al cabo, nuestro oficio es resolver problemas constantemente y la búsqueda de soluciones”.

A pesar de todo, siempre que sus responsabilidades se lo permiten, el catedrático intenta dedicar tiempo a sus seres queridos y despejar la mente. “Me gusta estar con mi mujer todo el tiempo que puedo y disfrutar juntos en algún lugar, tratando de tener paz y tranquilidad. Por suerte, tenemos la posibilidad de tener nuestro rincón particular. Además, a ambos nos gusta viajar siempre que tenemos ocasión.

No obstante, Orihuela tiene claro cuál es su afición más importante: “Cuando necesito descansar del ruido que tengo en el rectorado, me apoyo en las matemáticas. Son como una droga, en el momento que te pilla te engancha”.

 

(ENTREVISTA EJEMPLO) ELISEO PASCUAL: “El trabajo del médico es tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible” 

Reumatólogo y profesor emérito en la UMH

Eliseo Pascual también es profesor del Master en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Eliseo Pascual es docente del Máster en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Nombrado recientemente catedrático emérito de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, Eliseo Pascual (año nacimiento y lugar) es experto a nivel mundial en gota y artritis, entre otras enfermedades reumáticas. Proviene de una familia de médicos y estudió en el Hospital General de Asturias. A los 25 años, se fue al Hospital Jefferson de Filadelfia (EEUU), donde hizo la especialidad de Medicina Interna. La de Reumatología, en la Universidad de Pennsylvania (EEUU). Ha sido presidente de la Sociedad Española de Reumatología y ha dirigido la unidad docente de Reumatología del Hospital de Alicante durante 40 años. Desde su experiencia, el reumatólogo subraya a su alumnado la importancia de aprender a tomar decisiones informadas a la hora de establecer un diagnóstico.

¿Cuál es la clave para una buena formación en esta especialidad?

Es muy importante que los residentes adquieran una buena formación médica – esencialmente de Medicina Interna y de sus diferentes especialidades – ya que esto les permite abordar y orientar adecuadamente, además de consultar a colegas sobre los problemas que surjan en sus pacientes. Asimismo, en la formación de la propia especialidad, tienen que asimilar los conocimientos y adquirir el hábito de ser consecuentes con sus decisiones, siempre bajo la supervisión de los médicos responsables del programa de formación. Con ello, cuando acaban, deben no solo haber adquirido los conocimientos necesarios, sino también haber aprendido a implementarlos con seguridad. Y es muy importante saber identificar lo que se desconoce y aprender a indagar, preguntando a otros colegas o en la literatura. También tienen que aprender a tratar adecuadamente a los pacientes. Generar conexión con ellos durante el interrogatorio para obtener la historia clínica. Y, sobre todo, durante la explicación, para que el paciente se haga una idea clara de qué le ocurre, qué puede significar para él, y cómo puede tratarse. Lo frecuente es que los pacientes nos lleguen con mucha más preocupación de la que se justifica por el problema que sufren.

Se percibe cierta confusión por parte de la sociedad en torno la especialidad de Reumatología. Por ejemplo, el hecho de que no exista ninguna enfermedad o dolencia del aparato locomotor que reciba el nombre de reuma, pero sí se utilice el término entre la población.

La desorientación viene, en parte, porque es una especialidad relativamente reciente. La palabra reuma es un término popular utilizado para referirse a los dolores musculoesqueléticos y cuando la reumatología nació la usaron para denominarla. Una mala elección porque confunde más que aclara. Desde finales del siglo XIX y principios del XX, se estableció la diferencia entre especialidades de intervenciones quirúrgicas y médicas. El objetivo de estas últimas consiste en entender las enfermedades lo mejor posible, saberlas reconocer y, además, tratarlas con los medios de los que se ha dispuesto en cada momento, ahora mucho más abundantes y adecuados. La Reumatología pertenece a la medicina interna y se constituye como tal a partir de los años 30-40. Engloba al grupo de enfermedades que producen inflamación y daño en las articulaciones y a aquellas enfermedades sistémicas del tejido conectivo que tienen participación musculoesquelética, además de a un grupo amplio de procesos comunes, como la artrosis, enfermedades metabólicas de hueso – donde predomina la osteoporosis – y un conjunto de procesos muy frecuentes de origen muscular y tendinoso, que sin ser graves, pueden resultar muy dolorosos y limitantes.

Un buen número de dolencias se agrupan bajo la denominación de enfermedades reumáticas con múltiples causas. 

Los problemas en el aparato locomotor suponen alrededor del 20% de las consultas en los centros de salud. Hay dos grandes grupos de enfermedades reumáticas. El primero, engloba los reumatismo inflamatorios y deformantes. Si no se tratan, pueden producir daño articular; incluso, una invalidez importante. Hoy en día, existen excelentes tratamientos. El segundo, incluye las enfermedades del tejido conectivo o sistemáticas. Pueden afectar a otros órganos (por ejemplo, el pulmón o el riñón). Para tratarlas, los reumatólogos trabajamos cuando es preciso de manera cercana con otros servicios, como nefrólogos o neumólogos. Nos ayudamos mutuamente, aprendemos los unos de los otros y los beneficiados son los pacientes. Es en los problemas menos frecuentes o en algunos muy comunes pero que hay que saber identificar en base clínica – o sea, mediante historia y exploración cuidadosa –  donde tener un buen radar y disponer de tiempo suficiente para historiar y explorar al paciente resulta fundamental.

Debe ser muy complicado emitir un diagnóstico sin tener evidencias.

La medicina basada en la evidencia, fundamentada en pruebas y bien entendida, es la deseable. Pero en todas las especialidades nos encontramos ante problemas que han resultado difíciles de estudiar y de comprender, por lo que no existen criterios sólidos establecidos. En estos casos, el médico debe estar preparado para entender qué le pasa al paciente, no solo para clasificarlo y alcanzar una etiqueta diagnóstica de acuerdo a criterios establecidos. Y ahí es donde residen muchos de los problemas y donde es necesario emplear tiempo para entender lo que ocurre. Precisamente, en Reumatología, lo que más información te aporta es tener una conversación relajada con el paciente y, a continuación, explorarlo. Algo que, hoy en día, resulta complicado por los tiempos de consulta limitados. Es importante no iniciar la petición de pruebas complementarias sin tener claro, tras una historia y exploración suficientes, qué se pretende buscar con ellas. Además, creo que el ordenador en las consultas absorbe la atención del médico a expensas de la necesaria atención al paciente y las consecuencias de esta falta de atención seguro que no son menores.

Algunas enfermedades reumáticas tienen un componente genético. 

Algunas tienen una predisposición genética clara, por ejemplo, el lupus (enfermedad autoinmune). Hay familias donde dos o más miembros lo padecen. También en la artritis reumatoide o las espondiloartropatías (artritis inflamatorias crónicas). Pero, en general, es poco probable que si alguien en la familia sufre uno de estos problemas, haya otros miembros que lo vayan a tener. La epidemia verdadera de las enfermedades reumáticas, como en el caso de la artrosis, es causada por la obesidad. Se necesitan programas de información pública que trasladen a la sociedad todos los problemas que se derivan del sobrepeso, que además generan importantes costes sanitarios. Por ejemplo, es absurdo operar de artrosis de rodilla a alguien que tiene un importante sobrepeso para implantarle una prótesis, ya que fallará con mayor facilidad. Lo primero debe ser un buen programa de reducción y de fortalecimiento muscular. La mejor prevención es realizar ejercicio adecuado desde la juventud y no dejarlo con el tiempo. También la dieta razonable, sin olvidar que los alimentos que engordan o aportan colesterol pueden tomarse, si se hace de forma limitada y razonable. Todo ello proporciona salud, optimismo, fuerza y años de vida.

En el caso de la gota los hábitos alimenticios también son cruciales, ¿alguno en concreto que resulte especialmente perjudicial?

La gota es una consecuencia de la subida del ácido úrico, una sustancia poco soluble que se produce en nuestro organismo y que fácilmente se deposita en forma cristalizada. Es un error buscar un alimento concreto que produzca gota. El abuso de alcohol, por ejemplo, es una causa pero no la única, puesto que también padecen esta patología personas que no lo consumen. El vino en cantidades prudentes no altera el ácido úrico y la cerveza es un problema solo para los que sufren niveles elevados de ácido úrico. Por su parte, las bebidas azucaradas lo generan probablemente más que el marisco.

¿Por qué sube el ácido úrico?

El ácido úrico sube porque en personas que comen de forma excesiva – y que en muchos casos padecen síndrome metabólico- su riñón excreta el ácido úrico con mayor dificultad y por eso sube en la sangre.  Los cristales siempre dan lugar a inflamación ligera y asintomática que, de forma ocasional, se dispara y produce ataques muy agudos de artritis, en los que se hincha la articulación y que suelen ser muy dolorosos. Puede darse en el pie, la rodilla, la muñeca y las manos, todas ellas articulaciones de bastante uso. La explicación de cómo se forman esos cristales y por qué, la publicó nuestro equipo en un artículo en la revista Nature Rheumatology Reviews el año pasado, con la colaboración con Lia Addadi, una experta mundial en biomineralización (formación de cristales por seres vivos.

Y respecto a la artritis ¿cuál es la causa y el tratamiento?

La artritis es una inflamación de la articulación. Algunas, como la artritis séptica o la gota son curables. En otras que suelen afectar a varias articulaciones a la vez (poliartritis), el tratamiento consiste en suprimir de la forma más completa posible la inflamación. Afortunadamente, ahora tenemos muy buenos medios para conseguirlo. La más común es la artritis reumatoide, que se enmarca dentro de las enfermedades autoinmunes. Las conocemos bien, pero no acabamos de entender qué las desencadenan. Sabemos que hay una base genética, pero eso no es todo.

El último informe de la UGT señala que los trastornos del aparato locomotor, junto con la depresión y la fatiga son las tres causas principales de baja laboral.  ¿Qué se puede hacer para reducir los problemas derivados de estas dolencias, tanto en términos de pacientes afectados como de costes?

Una mayoría de estos afectados lo son por procesos menores. Lo que no quiere decir que no sean dolorosos ni invalidantes en mayor o menor medida, pero bastante tratables. Actualmente, se está analizando también aquí en Alicante un protocolo en el que un reumatólogo atiende de forma inmediata a aquellos que han recibido una baja por un problema del aparato locomotor. Los resultados, ya disponibles, muestran que es posible disminuir casi un 50% el tiempo de baja laboral. Falta analizarlos y si resultan favorables, que autoridades y mutuas los implementen. O eso parecería lo sensato y económicamente aconsejable. Otra iniciativa que se comparte con otras especialidades es la asistencia regular de un reumatólogo a un centro de salud para ver enfermos con alguna dolencia reumática, junto con el médico de atención primaria, con objeto de compartir conocimientos y formas de hacer.

¿Cómo beneficia a los futuros profesionales el hecho de que hoy en día los conocimientos estén ampliamente disponibles? 

Lo importante es saber seleccionar los conocimientos y, sobre todo, entender los asuntos que se estudian. En Medicina, como en casi todas las disciplinas, si no se entiende muy bien, el conocimiento es inútil. Los estudiantes, tras aprender una materia, deben sentirla como familiar y poder reconocer y orientar razonablemente un problema relacionado con ella cuando se les presente, aunque sea a un nivel tan básico como guiar a quien consulta hacia el médico adecuado.

Tras casi cuarenta años como docente y recientemente nombrado emérito ¿en qué cree que consiste ser un buen profesor de medicina?

En la formación de residentes de especialidad, opino que la clave, en buena medida, consiste en inspirar. Yo tengo una visión de la docencia muy anglosajona y considero que la figura del mentor es importante. Yo lo soy de algunos colegas de diferentes edades y en general mucho más jóvenes, todos ellos personas muy brillantes, con presentes muy sólidos y futuros muy prometedores. El mentor establece una relación de igualdad, cómoda y sin compromisos por ninguna de las partes y le ayuda a modelar su carrera profesional y a ampliar sus redes. Le inspira, lo que quiere decir que le hace darse cuenta de que es capaz de hacer por sus propios medios cosas que inicialmente tenía como inalcanzables. Es una relación entrañable y preciosa, creo que por ambas partes. Ves crecer a colegas y amigos profesionalmente más jóvenes. Y es una figura perfecta para un profesor emérito.

La figura del profesor emérito es por tanto una fuente de inspiración y experiencia para los estudiantes.

Yo continúo de forma activa investigando y publicando artículos con los colegas. Y también con la docencia, especialmente con los trabajos de fin de grado, que deben ser una experiencia de madurez útil y estimulante para el alumno. Lo que está claro es que para ser buen profesor de medicina, hay que ser buen médico, ya que además de conocimiento somos un modelo de actitudes para los estudiantes. Y como les digo a mis alumnos, el trabajo del médico y lo que deberá aprender es a tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible, y además saber actuar eficientemente de acuerdo a esas decisiones.

Alicia de Lara

Vía UMH Sapiens