Las zonas marinas cercanas a la costa conocidas como upwellings podrían reducir su producción de oxígeno debido al cambio climático

El cambio climático ha tenido muchos efectos en los últimos años en los diferentes ecosistemas: incremento de los incendios en los bosques, contaminación en los océanos, aumento medio de la temperatura, especies en peligro de extinción y fenómenos meteorológicos adversos. Las zonas marinas próximas a la costa y con una alta productividad de nutrientes, conocidas como upwellings -o afloramiento en español- no están exentas de consecuencias climáticas. En los próximos años se espera una reducción de su productividad que podría terminar en una disminución del oxígeno.

Fig.1: Esquema gráfico explicativo de un upwelling. Autor: NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration).

Los upwellings  más importantes se sitúan en los sistemas de corrientes oceánicas de Benguela (Sur de África), California (Estados Unidos), Canarias (Norte de África) y Humboldt (América del Sur). Se trata de lugares donde las aguas profundas, más frías y cargadas de nutrientes, emergen. Miles de microorganismos aprovechan este recurso. Entre los organismos encontramos microalgas, esenciales en la producción de oxígeno. Son también zonas de especial importancia para los humanos pues proporcionan lugares de pesca abundante.

Un estudio publicado en el Anual Review of Marine Science, a principios de este año, ha recabado toda la información de previos trabajos sobre el cambio climático y sus efectos, directos e indirectos, en estos afloramientos. El artículo ha sido contundente con los datos: existe suficiente evidencia para confirmar que el cambio climático está afectando a estas zonas. “Hay muchos proyectos que siguen monitorizando su evolución en todo el mundo. Todo apunta a que hay cambios reportables (en todos) como resultado del calentamiento global”, ha explicado Antonio Juan González Ramos, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, quien, al igual que los autores del estudio, ha  investigado durante años los efectos del cambio climático en los afloramientos.

Las consecuencias del cambio climático sobre estos ecosistemas podrían generar un efecto dominó, según el estudio. El calentamiento del agua superficial, por el incremento de la temperatura terrestre, dificultaría la mezcla vertical y, por tanto, la llegada de aguas ricas en nutrientes. De ello se derivaría una disminución en la producción, esto es, la masa vegetal marina se reduciría y, con ella, la fotosíntesis. Los afloramientos son, junto con los bosques terrestres, los grandes productores de oxígeno. Si se reduce su producción fotosintética, la cantidad de oxígeno también lo hará. “Mayor calentamiento, mayor debilitamiento del afloramiento”, así lo ha resumido el profesor González Ramos al referirse a los efectos del cambio climático en los upwellings. 

Las zonas terrestres contiguas a los upwellings también tendrían impactos. Suelen ser lugares desérticos -como el desierto de Namibia, en el upwelling de Benguela o el Sahara en el sistema de Canarias. El calentamiento de las aguas superficiales generaría mayor vapor de agua, que se condensaría, lo que terminaría por incrementar las lluvias en estas zonas y provocaría un cambio en el paisaje.  

Los autores del estudio han alertado de la incertidumbre que aún pesa sobre las consecuencias del cambio climático en estas zonas. Los modelos que actualmente predicen los efectos no son del todo eficaces debido a la gran cantidad de variables que han de tener en cuenta. A esto se le añade la necesidad de estudiar las características de cada upwelling, que son importantes para conocer mejor cómo evolucionará en el tiempo. La falta de conocimiento podría dificultar la gestión de los upwellings y sus recursos y provocar mayores pérdidas al no estar preparados. 

Cientos de personas se manifiestan en Madrid contra la tala de árboles en el barrio de Carabanchel

El gobierno regional sigue adelante con los planes de ampliación de la línea 11 de Metro que afectará al Parque de Comillas a pesar de la advertencia sobre los riesgos para la salud de la pérdida de masa forestal en el área urbana

Cerca de mil personas se concentraron el pasado 4 de Marzo en el barrio de Arganzuela de Madrid contra los planes de ampliación de la línea 11 de metro en la ciudad que supondrán la tala de hasta 300 árboles maduros y sanos en el parque de Comillas, en el cercano barrio de Carabanchel. Las obras coinciden con la publicación en The Lancet el pasado mes de febrero de un macro-estudio que estima que un 5,12% de la mortalidad estival de la ciudad podría evitarse si los árboles cubrieran un 30% del espacio urbano.

Familias con niños, ancianos y grupos de amigos alzaron pancartas a media mañana del pasado sábado 4 al grito de “No a la Tala” en el Parque de Madrid Río, no muy lejos del punto donde inicialmente se pretendía construir una nueva estación de metro a costa de la pérdida de árboles, obras que si se han conseguido paralizar gracias a la oposición vecinal. En la concentración, convocada por Ecologistas en acción, distintas asociaciones de vecinos y ciudadanas (entre las que se encuentran FRAMV o Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, Asociación Pasillo Verde-Imperial o Madres por el clima, entre otras), se respiraba un ambiente de protesta y de indignación bajo la mirada atenta de la policía nacional que impidió que la concentración avanzará más allá de los límites del parque.

Entre los manifestantes se podían oír quejas sobre el afán lucrativo del gobierno de la ciudad, la desconfianza con los planes de trasplante de árboles por parte del Ayuntamiento y preocupación por el cambio climático y sus efectos. Y es que no solo están en riesgo 300 árboles en el parque de Comillas, sino que alarman también los planes urbanísticos en el parque de la Ermita del Santo, que podrían suponer la desaparición de hasta 4.000 metros cuadrados de zonas verdes en las inmediaciones del Río Manzanares.

Evelise Pereira, una de las autoras del estudio publicado en The Lancet titulado “Enfriando ciudades a través de infraestructura verde: una evaluación del impacto sobre la salud en ciudades Europeas” liderado por el Instituto de Salud Global en Barcelona explica las importantes conexiones entre el diseño urbano y la salud. Tal y como concluye en sus investigaciones, el acceso a zonas verdes puede proteger frente a la contaminación atmosférica y acústica y a las temperaturas extremas, evitando la aparición de islas de calor y reduciendo considerablemente la carga global de enfermedad como consecuencia del cambio climático. Puede además tener un efecto muy beneficioso sobre la salud mental y promocionar la actividad física saludable. El estudio recopila datos de 93 ciudades europeas en el año 2015 y estima la diferencia de mortalidad atribuible a islas de calor que podrían ser evitables con un aumento de reforestación urbana.

Entre las diez ciudades europeas con una mayor tasa de mortalidad asociada a islas de calor, se encuentran cinco ciudades españolas: Málaga, Barcelona, Palma de Mallorca, Sevilla y Madrid. Este hecho puede ser debido, tal y como ha puntualizado Evelise Pereire, a la combinación de una serie de factores: densidad poblacional, verticalidad, distribución de zonas verdes y la propia climatología y geografía local.

Según otro estudio en el que también ha participado Evelise Pereira y publicado también en The Lancet en el año 2021, el 69,72% de la población del área metropolitana de la capital de España no tiene acceso al mínimo de un 25% de zona verde recomendado por la OMS.

El aumento de zonas verdes es una de las soluciones basadas en la naturaleza que plantea también Matilda Van den Bosch en sus estudios, investigadora senior dentro del Instituto de Salud Global y médico con amplia experiencia en Urbanismo y Salud Pública. Las soluciones basadas en la naturaleza son aquellas acciones que, apoyándose en la naturaleza y en los ecosistemas, están encaminadas a proporcionar simultáneamente beneficios medioambientales, sociales y económicos. Matilda Van den Bosch defiende la presencia de árboles urbanos como una solución basada en la naturaleza muy efectiva y ha advertido sobre la pérdida de árboles maduros que es especialmente grave. “Son necesarios hasta 50 años para la recuperación de un tamaño y densidad con un efecto protector suficiente frente a los efectos del cambio climático”, ha puntualizado la científica, quien ha desarrollado gran parte de sus estudios en Columbia Británica en Canadá. “Cualquier política que no tenga en cuenta la importancia de plantar árboles en las grandes ciudades refleja una forma de pensar no muy adaptada a los tiempos modernos, sobre todo teniendo en cuenta los peligros del cambio climático”, ha sentenciado la también profesora adjunta de ciencias forestales y conservación de la Universidad de British Columbia (Canadá).

Preguntado al respecto, el Ayuntamiento de Madrid ha evitado hacer declaraciones. Por su parte, el gobierno regional ha asegurado en una nota publicada el pasado 23 de febrero que a pesar de contar con un informe favorable de impacto ambiental, modificará el trayecto de construcción de la línea 11 trasplantando el mayor número de árboles posible y encargando un análisis individualizado de cada ejemplar.

Mientras tanto, en un año electoral como este 2023, las protestas y concentraciones parece que van a continuar. El próximo día de 25 marzo, Ecologistas en Acción y un gran colectivo de asociaciones vecinales han convocado otra manifestación frente al Ayuntamiento de Madrid con el lema “Por un Madrid verde y habitable: fuera la especulación de nuestros barrios” reclamando un modelo diferente de ciudad y denunciando la creciente turistificación-gentrificación de los barrios, la falta de acceso a una vivienda digna y de acceso a zonas verdes de la ciudadanía.

Referencias

Iungman T, Cirach M, Marando F., Pereira-Barboza E., Khomenko S., Masselot P., Quijal-Zamorano M., Mueller N., Gasparrini A., Urquiza J., Heri M., Thondoo M., Nieuwenhuijsen M. Cooling cities through urban green infrastructure: a health impact assessment of European cities. The Lancet, published online January 31, 2023 2023. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(22)02585-5

Pereira Barboza E, Cirach M, Khomenko S, Iungman S, Mueller N, Barrera-Gómez J, Rojas-Rueda D, Kondo M, Nieuwenhuijsen M, Green space and mortality in European cities: a health impact assessment study, The Lancet Planetary Health2021; 5: e718–30. https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00229-1

Revolución en el aire: la doctora de la Universidad de Bolonia presenta la historia (in)visible de Marie-Anne Paulze-Lavoisier

La investigadora postdoctoral Marie Curie en la Universidad de Valencia y doctorada por la Università di Bologna, Francesca Antonelli, presentó su investigación dedicada a Marie-Anne Pierrette Paulze, más conocida como Madame Lavoisier en el seminario «Donne in/visibili. Scienza, sociabilità e genere tra Sette e Ottocento»el 9 de marzo de 2023 en el Instituto Interuniversitario López Piñero. A través de la figura de Madame Lavoisier, Antonelli quería mostrar que la historia invisibilizaba a las mujeres, pero ellas encontraban oportunidades para hacerse visibles con sus trabajos.   

El mundo de la ciencia siempre ha sido masculino. Para una mujer era extremadamente difícil entrar en él. Discriminación, restricciones, dificultades financieras, obligaciones tradicionales asociadas con la maternidad y muchas otras razones. Hoy en día se puede aprender sobre las mujeres investigadoras y las dificultades que enfrentaron, especialmente en el siglo XVIII, cuando la ciencia se convirtió en un campo independiente de actividad profesional.

La investigadora explicó el enfoque de su presentación: “Me centro en las estrategias que emplearon las mujeres científicas para superar las dificultades y hacerse un hueco en las comunidades científicas de la época que, como es bien sabido, estaban compuestas mayoritariamente por hombres”.

Según contextualizó la investigadora, Marie-Anne Pierrette Paulze (1758–1836) a la edad de 13 años tuvo que casarse con un noble casi 40 años mayor que ella para complacer a su familia como lo hacían muchas mujeres de esa época. Sin embargo, el padre de la niña para salvar a su hija del matrimonio con un anciano, le ofreció a su asistente y talentoso naturalista Antoine Lavoisier que se casara con su hija.

Retrato de M. y Mme Lavoisier, por Jacques-Louis David, 1788 (Museo Metropolitano de Nueva York)

¿Habría conocido el mundo las obras del químico Lavoisier si hubiera tenido otra esposa y no Marie-Anne Paulze? 

Marie-Anne compartía el interés de su marido por los experimentos químicos. Ella se convirtió en su asistente constante, los Lavoisier trabajaron juntos. Marie-Anne mantuvo los diarios de laboratorio de su esposo, le tradujo artículos científicos del inglés e ilustró esos artículos con grabados de su propio trabajo. El artículo, donde se describe la vida y obra de Madame Lavoisier, se puede encontrar en el blog Saberes en acción.

Colección de manuscritos y gráficos de Lavoisier, #4712. División de Colecciones Raras y de Manuscritos, Biblioteca de la Universidad de Cornell.

El final del siglo XVIII para Francia fue la época del terror de la revolución. Como muchos científicos, Antoine Lavoisier esperaba que la Revolución Francesa traería nuevas oportunidades a la gente. Sus ideas revolucionarias lo llevaron al desastre – Lavoisier fue arrestado y ejecutado.

Después de la ejecución de su marido, Marie-Anne Lavoisier también fue detenida. Marie-Anne recibió su libertad tras la caída del poder revolucionario. La viuda de Lavoisier se hizo cargo de la publicación de los trabajos científicos de su marido para perpetuar su nombre.

Según UNESCO Science Report, las mujeres científicas lideran investigaciones pioneras en todo el mundo. Pero a pesar de sus notables descubrimientos, las mujeres todavía representan solo el 33,3% de los investigadores a nivel mundial. Menos del 4% de los premios Nobel de ciencia han sido otorgados alguna vez a una mujer, y solo el 11% de los puestos de investigación de alto nivel están ocupados por mujeres en Europa.

El Museu Valencià d’Història Natural descubre 5 nuevos caracoles endémicos en territorio valenciano

La Comunidad Valenciana se convierte en la región donde más especies del género Chondrina se pueden hallar

La biodiversidad valenciana está de enhorabuena. Un estudio llevado a cabo por el investigador del Museu Valencià d’Història Natural (MVHN) Alberto Martínez-Ortí, en colaboración con Benjamín Gómez-Moliner y Eder Somoza-Valdeolmillos, investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco, ha revelado la existencia de cinco nuevas especies de caracoles endémicas valencianas del género Chondrina

Estos pequeños caracoles, cuyo tamaño oscila entre 5 y 8 centímetros, y que suelen pasar desapercibidos a la vista, tienen una concha alargada, de forma cónica y de varias tonalidades de color marrón. Para encontrarlos, Martínez-Ortí ha indicado (indica) que es necesario conocer que viven en las paredes calcáreas del territorio valenciano, cuyo hábitat es fuertemente xerófilo (es decir, donde el ambiente es seco). En estas rocas, su posición es vertical. Además, una de sus peculiaridades es que algunas especies presentan pequeños dientes en la boca de la concha. 

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Chondrina calpeana, o caracol del Penyal d’Ifach. Fuente: MVHN

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Así pues, los cinco nuevos endemismos valencianos que se han dado a conocer en este estudio son: Chondrina valentiana, típica del Barranc de les Fontanelles de Corbera (La Ribera Baixa), Chondrina alicantina, peculiar del Castell de Guadalest (La Marina Alta), Chondrina arbeigensis, característica de Beniarbeig (La Marina Alta), Chondrina calpeana, propia del Penyal d’Ifach de Calp (La Marina Alta) y Chondrina oriolensis, típica del Monte de San Miguel en Orihuela (Bajo Segura). Los ejemplares tipo de estas especies están custodiados en el MVHN en Alginet.

Igualmente, para precisar esta distinción han sido de vital importancia los análisis moleculares de los caracoles, llevados a cabo en Vitoria, ya que a partir de las secuencias genéticas realizadas se han podido identificar y describir estas especies todavía desconocidas.

Con estos cinco nuevos descubrimientos, la Comunidad Valenciana se convierte en la región donde más especies de Chondrina viven en España, con un total de 12, seguida por Catalunya con ocho y Aragón con cinco. “De las 12 especies que habitan en territorio valenciano, 10 son endémicas, como el caracol de Xàtiva (Chondrina ingae) y el caracol de Pego (Chondrina gasulli)” ha sostenido Martínez-Ortí, gran defensor del patrimonio biológico valenciano. Además, el 70% de todas las especies del género, son endémicas de la península ibérica.

Chondrina ingae, o caracol de Xàtiva. Fuente: MVHN

Por consiguiente, y debido a que todos estos endemismos tienen una importancia de gran valor para la biodiversidad valenciana, Martínez-Ortí ha señalado que estos descubrimientos deben tener “implicaciones en la gestión de la administración respecto a su conservación y protección”. Según el investigador, se dedican pocos recursos económicos a su estudio, lo que promueve “el desconocimiento y la incapacidad para llevar a cabo acciones de preservación”.

Igualmente, en el mismo estudio se han descubierto otras seis especies más del mismo género, en lugares como Murcia, Barcelona y Cuenca. De acuerdo con esta nueva actualización taxonómica, el especialista concreta que Chondrina se convierte en el género con mayor número de especies de moluscos terrestres en la península ibérica (sobre 40 especies).

El artículo, donde se describen el procedimiento y los resultados de este hallazgo, se puede encontrar en la revista Iberus de la Sociedad Española de Malacología.

“Cada ejemplar de una nacra que muere es un desastre”

La directora del CIMAR, Francisca Giménez, cuenta los retos a los que se enfrenta este molusco bivalvo para evitar su extinción

Directora del Centro de Investigación Marina (CIMAR) de Santa Pola, la catedrática de la Universidad de Alicante Francisca Giménez Casalduero lleva más de 30 años investigando sobre el medio marino. Entre sus principales líneas de investigación actuales destacan la evaluación de las comunidades del fondo marino en el ámbito mediterráneo, especies clave y especies invasoras y los efectos de las presiones antrópicas (causadas por el ser humano) en las comunidades marinas y en lagunas costeras como es el Mar Menor en Murcia. Entre estas especies clave se encuentra la nacra o Pinna nobilis, el 2º molusco bivalvo más grande del planeta, que es endémica en el Mediterráneo y que – a raíz de una importante mortandad en el Mediterráneo a partir de 2016, y su desaparición prácticamente total en el Mediterráneo español – en un par de años ha pasado de ser clasificada como una especie “vulnerable”, a ser una especie “en peligro crítico” en la lista roja de especies amenazadas.

Francisca Giménez hablando de la nacra en las “Noches de Ciencias” en Alicante (foto de autoría propia)

Recientemente dio una charla para la Asociación de Divulgación Científica de Alicante en “Noches de la Ciencia” sobre la nacra en el Mar Menor. ¿Podría resumir cuál es el reto al que se enfrenta actualmente la nacra?

En 2016, se detectó que había una mortandad masiva de ejemplares. Los grupos de investigación que trabajaban con esta especie empezamos a detectar la mortandad de prácticamente la totalidad de todos los individuos de la mayoría de las poblaciones que había en el litoral español. Empieza por la zona del Levante y se va expandiendo por todo el Mediterráneo. Al principio no se tenía identificada la causa, pero enseguida los grupos de investigadores se movilizaron y se detectó que era un patógeno, un protozoo del género Haplosporidium, lo que las estaba matando. Este tipo de patógeno afecta ya a otros bivalvos.

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Fermín Cerezo, jefe de Innovación del Ayuntamiento de Valencia: “Missions València 2030 no es solo una forma de gobernanza impulsada por el Ayuntamiento, es también un modelo de innovación de ciudad“

Fermín Cerezo en Las Naves, centro de innovación social y urbana de la ciudad de València. Fuente: diario digital valenciano Valencia Plaza.

Fermín Cerezo es Ingeniero Superior en Informática por la Universidad Politécnica de Valencia. Desde el año 2017, trabaja en el Ayuntamiento de Valencia, primero en el ámbito de la innovación organizativa y gestión pública para pasar después a desempeñar el cargo de jefe del servicio de Innovación y Gestión del Conocimiento del consistorio. Su trabajo se centra en fomentar la cultura innovadora en la organización y en la ciudad de Valencia a través de un ecosistema de innovación pública actual y hacia 2030.

Desde hace dos años, la ciudad de Valencia lanzó un programa de misiones destinadas a mejorar la vida de las personas, ¿Qué es Missions València 2030?

Missions València 2030 es un modelo de gobernanza en la ciudad de Valencia que intenta aterrizar los postulados de la Comisión Europea (CE) respecto a cómo son y van a ser las políticas en materia de investigación e innovación recogidas en el programa de financiación de la Unión Europea (UE). Hace tres años que detectamos esto como una oportunidad, porque la CE hablaba de resolver con está política de misiones para la innovación problemas y errores que se habían cometido antes. Destacaban tres, el primero señalaba que se había hecho mucha inversión en materia de investigación e innovación mejorando la vida de las personas, pero la ciudadanía no percibía que dicho esfuerzo se había traducido en la mejora de vida de sus personas. El segundo señalaba que se desconoce cómo los proyectos de investigación e innovación están impactando en los desafíos actuales. Y el tercero suponía que en el pasado se había decidido a nivel europeo, sobre qué sectores, tecnologías o clusters había que investigar e innovar, descartando otras actividades fuentes de conocimiento que quizás tenían la solución a los grandes problemas. Entonces la CE decidió aceptar los postulados y recomendaciones propuestos por Mariana Mazzucato, la brillante economista italo-americana, para orientar la investigación e innovación europea hacia misiones que impacten positivamente la vida de las personas.

Al escuchar hablar de misiones en plural se entiende que estas son varias, ¿Cuántas misiones están consideradas para ser trabajadas e implementadas en la ciudad de Valencia?

A nivel europeo, se trata de cinco áreas fundamentales: la cura del cáncer, la adaptación al cambio climático, y luego tres ámbitos que aquí en Valencia lo explicamos haciendo referencia a la salud: la salud del agua (océanos, mares, aguas costeras y continentales); la salud del aire (ciudades climáticamente neutras) y la salud del suelo y sus alimentos. En Missions València 2030 elaboramos una serie de talleres con lo que denominamos las cinco hélices del modelo de innovación: sector privado, sector público, academia, sociedad civil y medios de comunicación, y de todas las áreas de relevancia obtenidas, el primer gran consenso ha sido la misión climática.

¿Cómo se concibe a la ciudad dentro del programa Missions?

Se trabaja sobre cuatro conceptos de ciudad: la ciudad saludable, entendida como todo aquello que tiene que ver con la salud de las personas; la ciudad sostenible, que alude a todo aquello que tiene que ver con la salud del entorno donde viven y se relacionan las personas; la ciudad compartida, que engloba todo aquello que tiene que ver con el bienestar colectivo y solidaridad no dejando a nadie atrás; y la ciudad emprendedora, entendida como todo aquello que tiene que ver con la digitalización plena, el fortalecimiento del tejido productivo e incluso la resiliencia para superar diversos problemas.

¿Por qué es necesaria la implementación de estas misiones?

Porque hay complejidades en la sociedad, ciudades, territorios que desconocemos cómo resolverlas, siendo está apuesta por políticas de innovación orientadas a misiones una novedad en cómo hacerlo. No sabemos cómo limpiar los océanos, cómo descarbonizar las ciudades, cómo curar el cáncer, etc. El objetivo es hacer un llamamiento e incentivar con recursos públicos todo aquel proyecto de investigación e innovación que pueda demostrar su viabilidad en el éxito de estas misiones, provenga de donde sea, háblese de tecnología, sector, actividad o fuente de conocimiento que sea. Parte también de la importancia de su implementación supone el foco que ha puesto Europa para diferenciarse de Asia y el mundo anglosajón plasmado en el gran Pacto Verde o Green Deal, un paquete de iniciativas políticas cuyo objetivo es situar a la UE en el camino hacia una transición ecológica. En este sentido el objetivo es alcanzar la neutralidad climática hacia 2050, considerando derechos sociales y ambientales diferentes a los propuestos por otras naciones, enfocando sus misiones hacia la sostenibilidad.

¿Por qué en una ciudad como Valencia y no hacerlo en todo el país?

Porque lo vimos antes, ya que en 2019 percibimos este movimiento de la CE que apuntaba a que desplegaría desde el año 2021 al 2027 el programa Horizonte Europa, y a sabiendas de que en la visión estratégica de las organizaciones y de las ciudades es importante tener en cuenta lo que sucederá. Es así como advertimos que sumaba mucho a lo que queríamos proponer y quisimos posicionar a Valencia en ese ámbito europeo como uno de los referentes, además de aprovechar una coyuntura idiomática, ya que missions en inglés y valenciano se escriben igual. También hubo voluntad de mostrarle a Europa, que en el sur del continente existía una ciudad que había oído hacia donde iban las tendencias y que estaba dispuesta a arriesgarse. Pero no es limitante, puede ocurrir en otras ciudades, de hecho hay una decisión pendiente acerca de cuáles van a ser las 100 ciudades europeas sobre las cuales Europa va a invertir en la transición, esto se anunciará a fines de abril o principios de mayo, habiendo concurrido a tal convocatoria 377 ciudades, 28 de ellas españolas.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta Valencia en términos de sostenibilidad?

En Valencia hemos puesto como mayor reto y al albur de la misión europea, la transición de varios aspectos en diversos dominios de actividad que hay que hacer para ser una ciudad climáticamente neutra, para reducir en un 55% las emisiones de CO2 de acuerdo con la política europea de reducción de descarbonización del continente. Europa entiende que ello se debe hacer y debe ser lidiado desde las ciudades, porque son probablemente sitios más difíciles de descarbonizar que un pueblo. Para ello son necesarios muchos avances en movilidad, transporte, energía, modelos económicos, renaturalización de la ciudad, rehabilitación de viviendas, diseño urbano, etc; que impactan directamente, pero también muchas acciones en dominios sistémicos, como pueden ser la implicación y los cambios de hábitos ciudadanos, la comunicación social, smart cities, cambio de leyes, búsqueda de financiación, justicia social, en fin; cada uno de esos dominios suponen ya una misión y gran reto que alcanzar.

Considerando que este programa busca mejorar la vida de las personas en la ciudad de Valencia, ¿De qué manera la ciudadanía se puede involucrar y ser parte de Missions València 2030?

Ya lo viene haciendo, en 2019 la ciudadanía, sociedad civil, empresas y universidades nos ayudaron a codecidir dónde deberíamos poner el foco, los resultados fueron muy relevantes; la longevidad, el envejecimiento activo, la mejora de los principales indicadores de salud de la ciudad, los hábitos saludables, el consumo más racional y de calidad, la soledad no deseada, la reducción de cualquier tipo de desigualdad, fueron ámbitos donde poder fijar posibles misiones, por lo que ya participó en la elección y el codiseño a nivel político.

¿Y cómo pueden hacerlo ahora?

El siguiente paso ha sido elegir a la misión climática como la primera que vamos a abordar. Para participar en ella se ha lanzado en Valencia la “alianza por la misión”, un conjunto de iniciativas encaminadas a sumar organizaciones embajadoras, es decir, que tienen potencial de investigación e innovación. Empresas, centros e institutos tecnológicos importantes, que pueden orientar sus esfuerzos en materia de innovación hacia la misión. Luego aparecen las entidades adheridas, que son pequeños comercios, panaderías, tiendas, etc; que no tienen un poder económico muy elevado, pero sí capacidad de decisión. También la ciudadanía comprometida con la misión, que repercute en la cuestión de los cambios de hábitos, porque hay un consenso europeo acerca de que el gran factor de éxito de la misión climática que Europa ha puesto sobre la mesa dependerá de la implicación ciudadana e individual de las personas a partir de sus decisiones. Por ejemplo, si compran un vehículo o usan el transporte público, si consumen productos de proximidad o pagan un poco menos por otro importado. Finalmente, tiene un papel fiscalizador y de rendición de cuentas sobre la transparencia y evolución de la misión.

Desde tu rol como jefe de innovación del Ayuntamiento y/o habitante de Valencia, ¿Te has encontrado con alguna dificultad trabajando en el marco del programa Missions València 2030?

Sí, nos hemos encontrado con muchas dificultades y probablemente nos encontraremos con muchas más, porque hay un consenso europeo amplio acerca de que no sabemos cómo ni cuál es la hoja de ruta para alcanzar las misiones, así que avanzamos y retrocedemos constantemente. Algunas dificultades importantes a resolver son el funcionamiento vertical y jerarquizado de las administraciones y organizaciones públicas. La sociedad plantea problemas complejos y nosotros les entregamos ministerios, concejalías, servicios y departamentos verticales, cuando ello se debe abordar desde la transversalidad. De hecho, los grupos de trabajo que estamos inmersos en Europa lo enfocamos como la iniciativa al paquete de trabajo Breaking Silos, cómo rompemos esos hilos que hay establecidos en las organizaciones, y estamos apostando por formas para lograrlo y resolverlo.

¿Y existe algún otro problema a resolver?

Sí, por supuesto, la aversión pública al riesgo. No estamos acostumbrados a experimentar, a probar cosas que no resulten bien, obtener un aprendizaje y aplicarlo, porque cuál es la materia prima de la innovación, la experimentación. Las administraciones públicas no están diseñadas para experimentar, por lo cual hemos tenido que buscar fórmulas. Son necesarios los espacios de experimentación y prueba para obtener un conocimiento que luego podamos trasladar a las políticas públicas.

Considerando todo el trabajo que el desarrollo e implementación de estas misiones estima, ¿Cree que Valencia conseguirá convertirse en una ciudad climáticamente neutra en 2030?

Realmente no lo sé, 2030 está muy cerca, esto es algo que preguntan muchas veces y siempre respondo lo siguiente, ¿Qué pasaría si no llegamos a ser climáticamente neutros en 2030?, pero nos hemos aproximado a un 70% de la situación que tenemos ahora, ¿La misión ha fallado o ha acertado?, ¿Qué pasaría si en lugar del 2030 llegamos a serlo en 2035, habría valido la pena o no? Lo que quiero decir es que esto no es una misión tecnológica, es una misión social medioambiental, el problema no va a desaparecer si la misión no tiene éxito. Si no lo tiene habrá que abordar la sostenibilidad de otra forma, antes de que sea demasiado tarde. Sabemos que el límite que se ha puesto Europa es 2050, por eso ha solicitado qué 100 ciudades están determinadas a intentarlo. Por lo que no sabría decirte si en los cálculos y monitorización que hará Europa sobre ciertos scopes en 2030 lo habremos conseguido, porque no solo dependerá del trabajo que hagamos nosotros, sino de muchas otras transformaciones que tienen que liderar otros agentes en la ciudad. Pero si tengo claras dos cosas: primero, que lo vamos a intentar, y segundo, a diferencia de lo que se puede pensar, no conseguirlo si nos hemos acercado no es un fracaso, es un éxito.

¿Qué le diría a los habitantes de Valencia para que se comprometan con Missions València 2030?

Les diría que cada generación tiene una responsabilidad y aquí estamos hablando de misiones y retos de la humanidad, que van muy ligados con nuestra supervivencia. Es decir, nosotros sabemos que a ciertas temperaturas no vamos a poder vivir, y al igual que no podemos vivir sin agua tampoco podemos vivir contaminados, por lo que también les diría que asumamos que la innovación y la tecnología pueden aportar mucho. La ciencia y la investigación son también importantes, pero esto no solo se resuelve con ello, sino también con cambios de hábitos y menos egoísmo, pensando en las generaciones próximas que probablemente sufran los efectos que los expertos mundiales señalan que estamos ocasionando en nuestro entorno.

“Alcanzar una movilidad 100% eléctrica en 2040 dependerá de las tensiones geopolíticas y de la situación del mercado de suministros”

El director de la empresa valenciana V2C, Víctor Sanchis, explica las características del coche eléctrico y destaca qué factores pueden frenar su desarrollo tecnológico

Víctor Sanchis Valero es licenciado en ingeniería industrial por la Universidad Politécnica de Valencia y director general de la empresa valenciana V2C, dedicada a la fabricación de puntos de carga para coches eléctricos. Durante su carrera académica y profesional, ha sido galardonado con numerosos premios, entre los que destacan el Premio Final de Carrera al Mejor Expediente en Ingeniería Industrial, el Premio Start Up UPV o el Premio EmprenJove en la categoría Medio Ambiente. En 2013, sus iniciativas resultaron ganadoras del proyecto europeo Low Carbon Incubator en el Programa Climate Kic de la Comisión Europea. En el marco actual, la búsqueda de un desarrollo tecnológico más sostenible y circunstancias como la reciente y controvertida subida de precios en el carburante impulsan a la sociedad a buscar, más que nunca, alternativas que sustituyan a los tradicionales coches de combustión. Una de las opciones que se presenta, y en la que Sanchis desarrolla su emprendimiento, es el vehículo de funcionamiento eléctrico.

Víctor Sanchis posa con el Premio ECOMOV 2021. Imagen cedida por el entrevistado.
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Francisco Fernandoy, glaciólogo chileno: “Existe una correlación entre lo que pasa en la Antártica y lo que ocurre en Sudamérica”

Francisco Fernandoy es geólogo de la Universidad de Concepción y realizó su doctorado en el Instituto Alfred Wegener de Investigación (AWI), especializándose en isótopos estables de agua (átomos que al extraerse de los glaciares se transforman en indicadores de variabilidad climática) que pueden entregar información sobre la evolución o cambios en clima en Antártica. Actualmente es docente de la carrera de geología de la Universidad Andrés Bello, además de ser investigador y director del Laboratorio de Análisis Isotópico (LAI-UNAB), desde donde produce todo su trabajo de investigación.

Con 20 años de experiencia participando en proyectos de investigación en la Antártica y más de 15 expediciones científicas a ese continente, Fernandoy es claro al decir que se está viviendo una época dorada en la investigación antártica con cada vez más proyectos que buscan comprender una serie de cambios atmosféricos, oceánicos y climáticos que se evidencian actualmente en la Antártica, los cuales han demostrado tener consecuencias en otras zonas del planeta como es el caso de Chile y la mega sequía que se vive hace una década. En su experiencia estudiar estos cambios ambientales en este continente permitirá, por ejemplo, entender el impacto del cambio climático en la Antártica y el resto del planeta. La glaciología, es un área clave para ello.

Dr. Francisco Fernandoy, glaciólogo e investigador de la Universidad Andrés Bello.
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“Si atiendes las demandas de los familiares de personas con TEA les estás haciendo un poco más felices”

La profesional de apoyo Elisa Hernández explica cómo es el proceso de diagnóstico y trabajo de una persona con TEA para mejorar su calidad de vida 

Elisa Hernández es licenciada en pedagogía por la Universidad de La Laguna. Trabaja en la Asociación Canaria del Trastorno del Espectro del Autismo (APANATE), en Tenerife, desde 2004, donde comenzó como voluntaria en 2001. Ahora es la encargada de coordinar los servicios de la asociación, responsable de calidad y forma parte del equipo de Evaluación y Diagnóstico. Con motivo del día mundial de la concienciación sobre el autismo, el 2 de abril, la asociación se suma a la campaña “Un feliz viaje por la vida” con testimonios de familiares de personas con trastorno del espectro autista (TEA). Además, la pedagoga declara que es insuficiente la atención que ellos pueden ofrecer y demanda más formación y recursos.

Elisa Hernández en las instalaciones de la asociación APANATE.

¿Cómo contribuirá APANATE a la campaña de este año?

Tanto APANATE, como el resto de entidades que trabajamos por y para personas, nuestro objetivo es escuchar a esas personas y su entorno. Porque la felicidad tuya no es la misma que la felicidad del otro y así vamos a hacerlo saber en las redes con sus testimonios. Es importante escuchar a las familias. Algunas te demandan más tiempo para ellas, otros tiempo de ocio para su hijo, tiempo de conciliación, etc. Si  atiendes estas demandas les estás haciendo un poco más felices.

 ¿Cómo es el proceso de evaluación y diagnóstico que realizan?

Es un servicio que intenta dar esa respuesta que a veces no se encuentra en la sanidad o en educación. Evaluamos a niños y adultos, hay demanda en todas las edades. Todas son pruebas estandarizadas y específicas para TEA, aunque no son determinantes y en función de la edad se pasa a un módulo u otro.

¿Cuáles son las pruebas para diagnosticar a personas con TEA?

Las principales a nivel mundial son dos, el Autism Diagnostic Interview Revised (ADI-R) y el Autism Diagnostic Observational Schedule (ADOS-2). El ADI-R consiste en una entrevista estructurada a la familia dividida en 4 bloques: comunicación y lenguaje, sociabilización, conducta y desarrollo. Es importante, cuando vamos a evaluar a una persona, contar con informantes que la conocieran en su infancia, porque si tienes autismo ahora también lo tuviste a los 5 años. Por eso yo necesito saber cómo era tu comunicación a los 4-5 años, saber cómo te socializabas, si tenías amigos, de qué manera. 

Otra prueba es el ADOS-2. Es válida sobre todo para los más pequeños, porque se trata de juegos y que permiten observar determinadas cosas. Por ejemplo, hago pompas y tengo que ver si, cuando paro, el niño pide más, cómo lo pide, si cuando se alegra mira a su madre para compartir esa alegría, si le pide a ella, si señala, habla… Todo lleva una puntuación que luego indica si está dentro del TEA o no. Es complejo de aplicar porque hay que tenerlo todo medido. No es lo mismo que te señale y te mire, que te señale y no mire, que te señale, te mire y te vuelva a señalar.

¿Pueden aparecer características del trastorno en personas adultas?

Es un trastorno del desarrollo. Aunque tú evalúes a una persona a los 55 años y sea un diagnóstico de TEA, no quiere decir que la persona lo haya desarrollado ahora, sino que lo tuvo de pequeña, pero por motivos que se desconocen crecen sin ser diagnosticadas. Es probable que esas personas tuvieran una infancia difícil, caracterizada por dificultades en la comunicación, socialización, pero como no fueron muy “heavy” quedaron como personas “raras” que han tenido habilidades para sobrevivir. Normalmente, cuando llegan a adultos es porque sus familiares te dicen ‘es que vi un programa en la tele y me siento muy identificada con esto’.

“Que no son personas cariñosas, mentira. Que son agresivas, mentira”

¿Cómo les ayudan a desarrollar sus habilidades?

En APANATE aplicamos el TEACCH, que es una metodología que organiza el tiempo y el espacio. Las personas con TEA son pensadores visuales, todo lo que les entra por el canal visual lo entienden mejor. Si quiero que aprenda a vestirse, este método plantea que lo ideal es colocar los elementos de izquierda a derecha. Por ejemplo, primero las braguitas o los calzoncillos, luego calcetines, camisa, pantalón, zapatos. Es un sistema aplicable a cualquier aspecto de tu vida. Cuando ves que en un lado ya no queda nada, entiendes que la tarea ha terminado.

También es fundamental la anticipación. Si estás en una ciudad nueva y necesitas una farmacia tú buscas la cruz verde. Las personas con TEA igual. Necesitan que de manera visual les anticipen qué es lo que deben hacer. Muchos usamos agenda, estamos hablando a otros niveles, pero también tenemos nuestra chuleta. 

¿Pueden padecer a su vez otros trastornos?

Hay mucha comorbilidad (presencia de varias patologías en una misma persona, también conocida como morbilidad asociada). Aparecen otros trastornos, y sobre todo en la adolescencia, de salud mental, personalidad, tics, tourette, TOC, TDAH. Dónde termina una cosa y dónde empieza otra es difícil de definir. 

También pueden tener problemas para digerir correctamente algunas proteínas y caseínas.

Sí. Además de problemas de salud mental puede haber problemas asociados al aparato digestivo. Hay estudios sobre si absorben bien o no las proteínas y problemas con la digestión. Se está estudiando. Hace unos años estas afirmaciones sonaban raras, pero cada vez son más fiables esos estudios.

Entonces hablamos de que ya no es un trastorno solo neuronal, sino que va más allá.

Exactamente, implica más cosas. A lo largo de los años se han asociado dietas que mejoraban el autismo. Si liberas a tu hijo de proteínas y caseínas en su dieta, su conducta mejora. Yo no digo que en algunos sí, pero en otros casos no. Más allá de experiencias familiares, esto lo tienen que determinar pruebas que avalen la teoría. Ya están descartadas teorías antiguas de vacunación o mercurio como causantes del TEA, pero luego hay otras que hay que seguir validando.

¿Qué otros mitos en torno al TEA es necesario desmontar?

Que no son personas cariñosas, mentira. Que son agresivas, mentira. Que sepan de todo también es un mito. Hay gente que sabe mucho de una cosa, pero eso forma parte de, dentro del globo de conducta, intereses restringidos y son casos aislados. 

“Hay profesores con muy buena actitud, que no tienen ni idea de autismo, pocos recursos y hacen magia”

¿Cómo debe ser el trato en los colegios? 

Lo  que se necesita es formación y recursos. Yo por mucha formación que tenga en TEA, si me das una clase de 25 alumnos con dos TEA, un TDAH, alguien con dificultades de aprendizaje, etc., no puedo hacer milagros. Y luego está la magia, que es cuando, además tienes actitud. Hay profesores con muy buena actitud, que no tienen ni idea de autismo, pocos recursos y hacen magia. La educación necesita esas tres partes: formación, recursos y personas con ganas.

¿Es insuficiente la atención que pueden llegar a dar en la asociación?

Claro que lo es. Imagínate un niño que tiene atención nuestra dos veces a la semana durante 45 minutos, no tenemos varitas mágicas. Desde hace tres años los del servicio de atención temprana y apoyo escolar no vienen aquí. Son los profesionales los que se desplazan al contexto natural. Yo estuve seis años intentando enseñar a los niños a lavarse los dientes y ducharse aquí. ¿Qué sentido tiene esto cuando, a lo mejor, su ducha no es igual, cuando las cosas están en diferente lugar? Era muy difícil generalizarlo. 

¿Qué diría a la ciudadanía para que entiendan el trastorno e incluyan a estas personas socialmente?

Que tenemos que aprender a facilitarles un poco la vida. Tienen que ser personas aceptadas como el resto, aunque necesiten sus apoyos. A mí me enamora este mundo, y entiendo que no a todo el mundo le genere tanto interés, pero hay que estar abiertos a conocer y a dejarse conocer por las personas con TEA.

Amparo Hurtado, profesora e investigadora en didáctica de las ciencias: “Las metodologías activas de aprendizaje, en las que el estudiantado adquiere un papel principal, han venido para quedarse”

Amparo Hurtado en una de las aulas de la Facultad de Magisterio de la Universitat de València. Imagen propia

Amparo Hurtado Soler (Valencia, 1965) es licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universitat de València. Actualmente, es profesora en el Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales de la Facultad de Magisterio de la misma universidad. Desde hace un año, compagina el desarrollo de sus clases e investigaciones en el ámbito de la didáctica y la formación de profesorado, con el cargo de vicedecana de Innovación, Cultura, Igualdad y Sostenibilidad. Desde su dilatada experiencia en el campo de la educación, Hurtado enfatiza la importancia de la innovación educativa, la irrupción de las nuevas metodologías de aprendizaje, así como la aplicación de la perspectiva de género y la interdisciplinariedad.

¿Cómo se produjo su salto de la biología a la didáctica?

En el momento en el que acabé mi doctorado era muy complicado obtener una plaza universitaria en el campo de las ciencias biológicas y, mientras trabajaba en enseñanzas medias, encontré la oferta de una plaza de didáctica de las ciencias experimentales. Esta me pareció muy interesante y quise probar e introducirme en ese campo. La verdad es que fue la mejor decisión que he tomado en mi carrera profesional.

¿Cuál es la diferencia entre una disciplina como la biología y su didáctica?

Aquí entra en juego la diferencia entre saber ciencias y saber explicar ciencias. En el primer caso, interiorizas una serie de conocimientos a través de estudiar la disciplina y los aplicas profesionalmente. En el segundo, adquieres una serie de herramientas para transmitir esos conocimientos en el aula de la forma más eficaz posible y formar al estudiantado para que tenga unas competencias científicas básicas. 

El renovado equipo decanal de la Facultad de Magisterio, del que usted forma parte, cumple 1 año. De las acciones que están realizando, ¿cuáles destacaría?

En primer lugar, estamos potenciando los aspectos transversales como la igualdad, la sostenibilidad o la innovación. En segundo lugar, nos encontramos rediseñando el sistema de prácticas con el objetivo de visibilizar todas las posibles salidas laborales que tiene el estudiantado. Por último, estamos trabajando en hacer más visible esta facultad y fomentar la participación.

Dentro de las competencias de su vicedecanato se encuentran las de Igualdad. Se ha mediatizado la idea de aplicar la perspectiva de género a las asignaturas de ciencias con la nueva ley educativa, ¿cree que es necesario aplicar este enfoque?

La perspectiva de género tiene que estar incorporada en todas las asignaturas. Particularmente, en el ámbito STEM es muy importante ya que encontramos una escasa visibilización de mujeres científicas, lo que puede ocasionar que exista una actitud de rechazo por parte del estudiantado femenino. Hemos de animar a las niñas y a las jóvenes, particularmente, a que inicien carreras científicas.

«La perspectiva de género tiene que estar incorporada en todas las asignaturas»

Gran parte de su trabajo gira en torno a la innovación educativa, ¿qué es y qué no es innovación? 

Al pensar en innovación educativa, pensamos en hacer algo diferente. Realmente, para que lo sea tiene que conllevar un proceso reflexivo, con un objetivo, una planificación y una evaluación que muestre si la acción ha tenido efecto y ha mejorado el aprendizaje. Además, ha de permanecer en el tiempo. Por ejemplo, no sería innovación si traemos un especialista para realizar una charla un día puntual, que está fuera de contexto con el temario, que  luego esos contenidos no se siguen trabajando dentro de una planificación y sin la posibilidad de que el estudiantado la evalúe en el conjunto de las sesiones.

¿Diría que la clase magistral está dando paso a nuevas metodologías de aprendizaje? 

Cuando pensamos en una clase magistral, imaginamos sesiones donde el profesorado transmite un contenido y el alumnado lo recibe pasivamente. Esto está dando paso a una nueva forma de trabajar, donde el docente incorpora una breve explicación para introducir el tema y, posteriormente, se produce una interacción profesorado-estudiantado, donde este último, ha de asumir su papel principal para desarrollar esos contenidos. Es complejo, ya que el profesorado ha de preparar numerosos materiales, el alumnado ha de dedicar mucho más tiempo a trabajar en equipo o a buscar información y, a veces, no disponemos de los recursos necesarios, por ejemplo, a nivel tecnológico. A pesar de esto, ambos salen beneficiados ya que el estudiantado es partícipe de su propio proceso de aprendizaje y el profesorado recibe información de su propia praxis docente. Las metodologías activas de aprendizaje han venido para quedarse.

Mapa interactivo y explicativo de las principales metodologías activas de aprendizaje. Elaboración propia mediante Genially

¿Estas metodologías funcionan en cualquier contexto?

Cualquier metodología depende de la materia que se imparta, del estudiantado receptor, del momento o de la forma en la que se va a utilizar. No hay metodologías que podamos decir, de forma categórica, que funcionen mejor que otras. Es necesario seguir investigando en el ámbito de la didáctica para saber cuándo implementarlas o cuál es su eficacia dependiendo del estudiantado.

«No hay metodologías que podamos decir, de forma categórica, que funcionen mejor que otras»

Recuperando el problema que ha planteado con las tecnologías, ¿qué temáticas son las que se están abordando actualmente en el campo de la didáctica?

Las principales líneas de investigación se están centrando en las formas de interacción online con el estudiantado y la incorporación de estrategias didácticas basadas en la realidad aumentada, la realidad virtual o el uso de aplicaciones móviles. También hay que tener en cuenta que es necesaria la adquisición de competencias digitales docentes con el objetivo de que se impartan las clases con solvencia utilizando las nuevas tecnologías o la ciberseguridad y el uso responsable de estas herramientas.

En sus últimos trabajos, basados en el paisaje sonoro y el huerto escolar como recursos didácticos, se puede observar que hay una combinación de contenido de ciencias y de formación musical, ¿cree que la interdisciplinariedad es importante?

La interdisciplinariedad es la base de todo. En las situaciones reales a las que tenemos que dar respuesta, para las cuales recibimos una formación, el contenido no está compartimentalizado como en las asignaturas que estudiamos. Las herramientas de un campo pueden ser útiles si las aplicamos a otro diferente. En el caso del paisaje sonoro, la música nos da la herramienta de la escucha, que aplicada al campo de las ciencias, nos permite conocer el ecosistema sin necesidad de realizar mediciones visuales o numéricas. Así, percibir el entorno de manera holística es mucho más enriquecedor y nos va a dar mucha más información. Además, recursos como el huerto escolar nos permiten trabajar, en un ambiente sencillo y cercano, múltiples contenidos como la vegetación, el ciclo del agua, los ecosistemas, las relaciones sociales que se han dado en esos espacios, la relevancia histórica de la agricultura, la alimentación o las manifestaciones artísticas.

«En las situaciones reales a las que tenemos que dar respuesta, […] el contenido no está compartimentalizado como en las asignaturas»

Amparo Hurtado impartiendo una sesión teórico-práctica en un huerto a estudiantado del Grado en Maestro/a de Educación Primaria de la Universitat de València. Imagen propia

¿Qué carencias presenta la formación del profesorado actual? 

Es necesario aplicar la visión interdisciplinar a la educación en general, las nuevas metodologías de aprendizaje al aula e intentar avanzar hacia un modelo de evaluación menos memorístico. Parece que todo el resultado del aprendizaje es una nota final definida por un examen y con una competitividad basada en pruebas objetivas que no contemplan todas las habilidades o competencias que las personas han adquirido a lo largo de su proceso formativo.

«Es necesario intentar avanzar hacia un modelo de evaluación menos memorístico»

¿Qué le diría a una persona que quiere ser docente?

En el trabajo de docente, la vocación es muy importante ya que tienes la responsabilidad de formar personas e implica un reciclaje continuo para ofrecer lo mejor a tu estudiantado en todo momento. Por otro lado, es una profesión muy bonita y abierta en la que continuamente has de estar en sintonía con la sociedad. Además, como todas las personas, hemos de tener la oportunidad de formarnos en lo que queramos, el profesorado ha de poner todas las herramientas posibles para que eso ocurra. Es muy importante que animemos y apoyemos al estudiantado en la búsqueda de su profesión y en la construcción de su futuro.